En el refugio Sol de Noche se cuentan las horas para regresar a la actividad tras una temporada de reconstrucción. Este martes 21 de abril, el espacio estrenará nueva sede para enfrentar el invierno, temporada donde su actividad se vuelve casi esencial en Rosario. Frente a esto, salieron a buscar voluntarios para desarrollar esta tarea solidaria.
Sol de Noche pasó varias temporadas en zona oeste, en un predio ubicado en Marconi al 2000. Sin embargo, a fines de 2024 debieron abandonar la locación. Reuniones y gestiones derivaron en un ofrecimiento por parte del Arzobispado de Rosario que le cedió por 10 años un inmueble en el barrio República de la Sexta.
En Sol de Noche no dudaron. La casa de Beruti 2338 se presentaba como una oportunidad para seguir operando luego de casi 20 años de actividad. Pero había que poner manos a la obra y reacondicionar el lugar.
Así fue como se remodelaron el baño “a nuevo”, la cocina y el ingreso, y se realizaron obras en las redes de agua, gas y electricidad. También en los espacios donde descansan las 30 camas y la habitación de las expensas. “El martes abrimos las puertas por primera vez en este proceso de refundación de Sol de Noche”, contó Juan Pablo Locatelli, referente del refugio.
Los primeros pasos serán “un par de días por semana”, explicó Locatelli. "Necesitamos probar el espacio, a la gente y ver si tenemos que modificar algo. Tenemos que llenar el refugio y ver cómo responde”, sumó.
Sumarse a ayudar
Al cambiar de espacio y saltar de la zona oeste a la casa frente al Centro Universitario Rosario (CUR, conocido como La Siberia), muchos voluntarios que se desempeñaron en la sede de Marconi no podrán continuar con su misión altruista. “Al mudarnos, perdimos varias manos”, lamentó Locatelli.
Es por ello que desde el refugio abrieron la convocatoria a “todo aquel que tenga esa inquietud por ayudar”. Para conocer más, los interesados pueden escribir al 341-2-827133. "Esta tarea es algo que llena el alma, necesitamos que la gente se acerque para que el refugio pueda abrir de lunes a lunes”, sostuvo Locatelli.
Por otro lado, Locatelli llamó a la comunidad a extender sus manos solidarias y acercar “elementos de higiene y aseo personal”, además de “todo lo que hace falta para llevar adelante una merienda, cena y ayuno. Cualquier mercadería se procesa y los encargados van organizando las comidas. También aportar dinero, desde 2000 pesos, sirve”, aseguró el referente de Sol de Noche.
Cambios de idea para ampliarse
En el refugio de República de la Sexta habrá lugar para 30 camas que serán ocupadas por hombres mayores de 45 años, población con la que trabajan hace años. No obstante, el cambio de sede les permitirá tener mayores comodidades y por eso la obra se extendió durante casi 12 meses. “En un primer momento teníamos pensado algo más chico, pero con el paso del tiempo y la aparición de fondos nos fuimos entusiasmando”, reveló Locatelli. Más comodidades y prestaciones llegan para esta nueva etapa del refugio.
Paso a paso, fueron agregando valor al inmueble que el Arzobispado prestará hasta 2035. No sufrieron grandes contratiempos más allá de cuestiones climáticas, la falta de fondos en algunos períodos donde la obra se ralentizó o el cambio de precios en los insumos que hicieron correr los presupuestos. Los voluntarios de Sol de Noche saben que lo que meses atrás fue un dolor de cabeza, hoy es una anécdota.
Entre las modificaciones más importantes entre el proyecto original y el que se terminó, está el fondo del inmueble, primeramente pensado como un depósito, y ahora convertido en una gran galería para festejos numerosos. “Nos va a servir para festejar cumpleaños o fin de año, que antes lo teníamos que hacer por fuera del refugio de Marconi”, recordó Locatelli. Además, cada habitación y el comedor, gracias a gestiones y aportes solidarios, cuenta con aire acondicionado, un electrodoméstico que no estaba en los planes originales por sus altos costos.