A 20 días de mi cirugía de tiroides, despierto, prendo la tele y escucho la noticia del día: "La presidenta será intervenida por un tumor en su glándula tiroides". Hace 7 años que sufro hipertiroidismo y recién ahora pudieron darle solución a mi problema. Más allá de eso el inconveniente se presentó a sólo siete días de mi operación. Hace poco más de un año decidí cambiar de obra social, si bien hasta ese momento no había tenido ningún problema con mi cobertura, necesitaba más opciones con respecto a estudios de alta complejidad. Comencé a averiguar y llegué a la conclusión que cuando se trata de salud es esencial contar con una buena cobertura. Me pasaron el teléfono de la obra social y enseguida enviaron a una persona. Sacamos cuentas de acuerdo a mi sueldo y acordamos que podía contar con uno de los dos mejores que figuraban en cartilla. Contenta con el cambio comencé a utilizar mi prepaga el 1/12/2010; en mayo del 2011 tuve mi primera desilusión -pero hasta ese momento no me había sentido engañada- al realizar mi análisis de sangre y en el momento de la autorización me dicen que tenía que pagar un 10 por ciento del valor de los mismos ya que eran de "alta complejidad" (estamos hablando de 269 pesos que tuve que abonar). Primera mentira: me dijeron que ninguna otra obra social lo cubría y en mi folleto figura laboratorio de rutina y alta complejidad sin coseguro. resulta ser que meses después una compañera se realizó los mismos análisis y su obra social no le cobró ni un centavo. Pasó el tiempo y seis meses atrás mi médico me mandó a ver un cirujano. Me vio y programamos mi cirugía, estudios de rutina, medicación y otro endocrinólogo para tener en el lugar en donde se haría la intervención. Solo 7 días antes de mi cirugía al autorizar la orden de internación y bisturí que me pedía el cirujano, me dicen que debía abonar un 50 por ciento del valor del "alquiler" del mismo (segunda mentira, estamos hablando de 2500 pesos que yo debía pagar porque era un bisturí especial). Indignada le dije que mi plan cubría el 100 por ciento de la cirugía y que en ese momento no contaba con ese dinero, me mandaron al sanatorio para ver si me podían operar con otra cosa, y ahí me dicen que era lo único que se utilizaba para las operaciones de cabeza y cuello. Vuelvo a mi obra social y volvieron a mentir al decirme que sólo podían hacerse cargo del 50 por ciento del equipo porque ninguna obra social lo cubría. En el momento sólo pude pedirles que me dieran a pagar el equipo, porque soy empleada y no cuento con ese dinero, pedí también que fueran más conscientes y menos engañosos al mandar tantas cartas para avisar de los aumentos en los aportes y también informaran a los afiliados que determinadas prácticas y equipos no cubrían nuestros planes, ya que uno no puede sacar de una galera tanto dinero. Quería agradecer a mi familia que se ofreció a prestarme el dinero que pagaré en cuotas, al sanatorio de bulevar Oroño, a sus médicos y enfermeros que son impecables y la atención que recibí fue excelente. Y pedirle a Dios que acompañe a la presidenta en su cirugía como me acompañó en la mía.


































