Rescatistas encontraron ayer el cuerpo de Mariana Di Marco, la joven de 21 años que permanecía desparecida desde el domingo pasado cuando, en pleno temporal desatado en las Sierras Chicas cordobesas, fue arrastrada por las aguas del río Santa Catalina en momentos en que acampaba junto a un grupo de boy scouts.
El hallazgo fue pasadas las 19 en cercanías de una zona conocida como Estancia La Paz, a unos cinco kilómetros donde la joven fue arrastrada por el río, por lo que de esta forma se convirtió en la octava víctima del temporal que afectó las Sierras Chicas entre el domingo y el lunes pasados. El titular de Defensa Civil de Córdoba, Diego Concha, precisó que "el personal de bomberos estaba trabajando en la búsqueda, en una zona próxima a Estancia La Paz, y un cuerpo femenino fue encontrado en un islote" conformado por los árboles y las ramas acumuladas a raíz del temporal.
Los rescatistas avistaron un cuerpo y a través de sogas en forma de tirolesa pudieron acercarse y retirarlo.
"Las características se asemejan a la de la joven Di Marco pero la identidad final tiene que ser conformada por la Justicia mediante los procedimientos legales", dijo el director de Defensa Civil. La joven, oriunda de la localidad cordobesa de Jesús María, integraba el grupo de cuatro jóvenes Scouts 215 que acampaban en las orillas del río Santa Catalina, cerca de Ascochinga.
Tres de ellos lograron subirse a unos árboles cuando comenzó la crecida del río y luego fueron rescatados, en tanto ella fue arrastrada por la fuerte correntada junto a sus pertenencias.
Por otra parte, aún quedan unas 140 las personas que no han podido regresar a sus hogares y varios accesos viales siguen interrumpidos por los daños en puentes, además de rutas cortadas que mantienen aislados a algunos pobladores.
En la capital cordobesa eran 38 los damnificados que reciben asistencia médica, refugio y alimentos en el polideportivo del barrio General Paz.
Entre 1.200 y 1.500 viviendas resultaron afectadas, con distintos grados de daños,en Río Ceballos, Unquillo, Villa Allende, La Granja, Villa Cerro Azul y Ascochinga, entre otras. El 10 por ciento de esas viviendas deberán ser reconstruidas, otras deberán ser relocalizadas porque estaban a la vera de arroyos y ríos.