La edición Nº 44 de la Copa América, que se está disputando en el país hermano de Chile, no pasará a la historia por la brillantez del fútbol ofrecido por las selecciones participantes. Pero independientemente de los aspectos propios de este apasionante deporte, quiero señalar que a mi entender, esta competición, la más antigua del mundo, debería integrar a todas las naciones que componen el continente americano; incluyendo a América Central (continental y caribeña), a Norteamérica (EE.UU y Canadá), y naturalmente a Sudamérica, teniendo en cuenta también a tres países casi olvidados como Guayana Francesa, Guyana y Surinam. De esa manera no se desvirtuaría la geografía política continental que sugiere el nombre Copa América. En el mes de julio de 1916 para festejar el centenario de la independencia argentina, se celebró en nuestro país la primera edición de la Copa, y el nacimiento (el 9 de julio de 1916) de la Conmebol, que como es sabido no es otra cosa que la Confederación Sudamericana de Fútbol, convertida por obra y gracia de un acrónimo en la Conmebol, una sigla no muy clara cuyo significado es desconocido para la mayoría de las personas. Más elegante y descriptivo es el nombre de la Confederación Sudamericana de Fútbol. Pero también la famosa denominación Copa América no es muy feliz, ya que está lejos de involucrar a todas las selecciones del continente. Humildemente, creo que habría que fundar la Confederación Americana de Fútbol, que tendría que ser la verdadera expresión del fútbol del continente americano; conformada por todas las naciones de esta parte del planeta, aunque algunas no tengan una tradición futbolera; aunque no todas puedan exhibir una ilustre trayectoria en torno a “la Nº 5”; y que si tuvieran la oportunidad de intervenir siempre en un certamen realmente continental, dispondrían del incentivo para ir mejorando el nivel de su fútbol. Además, el torneo ganaría en atractivo, ya que no estaría armado con los pocos equipos de costumbre. En un principio, el nombre oficial de la Copa América fue Campeonato Sudamericano de Fútbol Copa América, que de acuerdo al estilo argentino de reducir los nombres a su mínima expresión, en 1975 pasó a llamarse simplemente como la conocemos hoy: Copa América. Ahora bien, si este tradicional trofeo va a seguir disputándose con el presente formato, debería llamarse como en sus inicios, en julio de 1916: Campeonato Sudamericano de Selecciones de Fútbol, que indica claramente que se trata de selecciones sudamericanas. Esa designación derivó a los pocos días en la actual Confederación Sudamericana de Fútbol. En fin; más allá de estas consideraciones espero que la “albiceleste”, que ganó por última vez la Copa en 1993 y en Ecuador, la levante nuevamente triunfante bajo el cielo del país trasandino.
Los vecinos de la zona norte vemos con agrado como se reformará de una vez por todas nuestra querida avenida Alberdi, con los nuevos carriles exclusivos. Sin dudas, será un adelanto para este sector de la ciudad, pero como vecino de la avenida Sabin, donde se están también haciendo otras obras en el tramo que va de Juan José Paso hasta avenida Génova, solicitamos que se tenga en cuenta a nuestra avenida Sabin para que circulen más líneas de colectivos, ya que hoy sólo lo hacen dos (102 Roja y 106). Desde ya muchas gracias.
Federico Wacker
DNI 17.026.130
La eterna gloria de Belgrano
“Esta es la bandera de la patria”. Con estas palabras, pronunciadas inmediatamente después de haberla izado por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná, Manuel Belgrano proclama el acontecimiento celebrado y manifiesta junto a sus soldados y vecinos del humilde poblado su admiración ante el paño celeste y blanco convertido en los colores de la libertad y emancipación de la patria naciente. Una realidad que excedía las funciones encomendadas por el gobierno de Buenos Aires, pero que el entendió que la idea de patria no era de los gobernantes sino de su ejército y del pueblo que reclamaba bandera para luchar por la libertad e independencia. En efecto, la bandera es “símbolo y fortaleza de la patria” por excelencia, es el compendio y la suma de nuestra historia e identidad nacional que suscita compromiso con la verdad, la sencillez, la austeridad, la justicia social, la solidaridad, la convivencia, el trabajo digno y el progreso para todos; la tolerancia y el respeto hacia el otro como fundamento de toda democracia republicana. La bandera se expresa en la alegría y el dolor que refuerza y fortalece el amor a la patria. Por eso la bandera está en el centro de nuestras vidas, “gracias a ella, la patria renace siempre de nuevo”. La historia de nuestra Nación con sus luchas, errores y aciertos es testigo de ello. Todo acontecimiento pequeño o grande está vinculado de algún modo al redescubrimiento de nuestra identidad nacional en la presencia luminosa de la bandera en medio de su pueblo. El mejor homenaje que podemos rendirle es recuperar el humanismo lleno de virtudes cívicas que caracterizan la vida y obra de su insigne creador Manuel Belgrano. Un humanismo que saque lo mejor de cada uno de nosotros y que nos conduzca a la “unión de los argentinos”, como lo acaba de expresar tan claramente el historiador e investigador rosarino Miguel Angel De Marco (h) durante el desarrollo de su conferencia “Belgrano y la Unión Nacional” pronunciada el miércoles último, en la Biblioteca Argentina Dr. Juan Alvarez.
Raúl Antonio Pedemonte
Un claro ejemplo
“Esposa mía, he sido invitado a participar como integrante de la Primera Junta, debemos desde ahora distribuir racionalmente los gastos, acostumbrándonos a semejante responsabilidad”. Mariano Moreno. Palabras más, palabras menos. Me pregunto: el distinguido abogado, más allá de sus aciertos y errores, ¿habrá estado en su sano juicio cuando expresó semejante recomendación? Creo que ha sido producto de una conducta de aquellos tiempos que caracterizaba a muchos hombres dedicados a la política. Como traductor del Contrato Social de Rousseau, publica su trabajo en La Gaceta de Buenos Aires (1810) en cuyo prólogo se lee: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”. En su tesis doctoral sobre los derechos del indio dice: “Desde el descubrimiento empezó la malicia a perseguir unos hombres que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia y que prefieren dejar sus pueblos que sujetarse a las opresiones y servicios de sus amos, jueces y curas. Se ve continuamente sacarse violentamente a estos infelices de sus hogares y patrias, para venir a ser víctimas de una disimulada inmolación. Se ven precisados a entrar por conductos estrechos y subterráneos cargando sobre sus hombros los alimentos y herramientas necesarias para su labor, a estar encerrados por muchos días, a sacar después los metales que han excavado sobre sus propias espaldas, con notoria infracción de las leyes, que prohíben que aún voluntariamente puedan llevar cargas sobre sus hombros, padecimientos que, unidos al maltrato que les es consiguiente, ocasionan que de las cuatro partes de indios que salen de la mina, rara vez regresen a sus patrias las tres enteras”. Ya por entonces, se perfilaba el incorrecto proceder de las autoridades en la función pública. En suma, de una forma u otra, el avasallamiento de los derechos humanos es una constante. Hoy se han modificado las reglas de juego: en 2001, se pedía a gritos “que se vayan todos…”. Pocos se fueron, no postulados, obra de decrecimiento vegetativo y muchos cambiaron y/o cambian de lugar y hoy así estamos. ¿Una pena?, ¿una burla? ¿un desprecio? Da igual. Jueces contumaces, sometidos o no, pero los Amado vivitos y coleando, y para colmo se ríen no sé de qué. Un dicho del vulgo, decía: a poner las barbas en remojo. Estos especímenes tienen bien rasurados sus rostros. Ojalá la gran cámara digital del Altísimo haga click por estos lados y de una buena vez tome el látigo y lo use en lugar público, sin necesitar de mazmorra alguna.
Oscar H. Rodríguez
DNI. 6.004.403
Una base china en la Patagonia
Siguiendo el programa de Jorge Lanata, pensé en algún momento, subestimando mi propia perspicacia, que lo de la base china en Neuquén era sanata mediática. O bien la posibilidad de la construcción de un mega shopping asiático en el medio de la Patagonia, cosa que no sería nada raro. Pero viendo la nota me doy cuenta que pasamos a tener hipótesis de conflictos con los norteamericanos, y acrecentarlos con los ingleses gracias a nuestros legisladores. Hemos entrado sin desearlo en la escalada belicista fría entre potencias atómicas, también en la supuesta posibilidad de, en caso de una guerra, ser un objetivo nuclear. Si es que hilamos finito, lo dije hace un tiempo en broma, ahora me doy cuenta que es cierto, este es un gobierno con piloto automático. No hay diferencia entre lo que hizo Viky Xipolitakis sin estar enterados los pasajeros, que lo que hace la presidente de la Nación sin que tampoco nos enteremos nosotros. Por último, uno de los empresarios que estuvo en La Rural cuando se hizo la convocatoria por la transparencia en los negocios, famoso untador de voluntades, no sé si no habrá traído el negocio. Que diría Patoruzú de sus dominios.
Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022
Al Banco Provincial de Santa Fe
En estos días se cumplen 17 años de que el Banco Provincial de Santa Fe pasó a manos privadas, y por ese entonces a todo lo privatizado se le ponía la palabra “Nuevo”, por lo tanto pasó a llamarse Nuevo Banco de Santa Fe SA. Algunos de los responsables de este proceso siguen apareciendo en los medios hablando, opinando y criticando las políticas actuales, ¿algún día nos podrán explicar a los ciudadanos qué se hizo con el dinero de la venta? ¿Cuál fue el negocio de traspasar empleados del banco a la administración pública provincial? ¿Por qué no se imitó el modelo del Banco Provincia de Buenos Aires? Más allá de lo económico, ningún político reflexionó sobre la situación que tuvieron que pasar los empleados que pertenecían a la dotación del banco (pases a la administración pública provincial, retiros voluntarios y los que siguieron trabajando, que en algunos casos fueron rotulados por vagos e inservibles) que sufrieron y sufren hasta el día de hoy las consecuencias; graves problemas de salud, en algunos casos económicos y lamentablemente lo más doloroso es la gran cantidad de fallecidos que sin duda fue a causa de estas desgraciadas vivencias. Mi reconocimiento a los empleados que ingresaron con el banco privatizado porque todos juntos hacemos que siga siendo el gran banco de todos los santafesinos. Un fuerte abrazo a todos los que hace mucho tiempo trabajamos en el Banco Provincial y a los que ya no están, mí profundo recuerdo.
Hugo Bertorini
DNI 17.357.475