Evo Morales, el presidente indígena boliviano, volvió ayer a cosechar hojas de coca en la localidad de San Francisco, en el trópico del Chapare (centro), donde en 1980 llegó como migrante desde el altiplano buscando un mejor futuro.

Evo Morales, el presidente indígena boliviano, volvió ayer a cosechar hojas de coca en la localidad de San Francisco, en el trópico del Chapare (centro), donde en 1980 llegó como migrante desde el altiplano buscando un mejor futuro.
"Me acuerdo todavía", dijo Morales mientras recogía las hojas del arbusto en su propiedad, según pudo advertirse durante una trasmisión de la televisión estatal.
"¿Dónde está la talega?", reclamó el mandatario mientras un campesino se acercaba para atarle a la cintura una enorme bolsa roja donde Morales depositó las hojas de coca. Muy relajado, con una camisa de manga corta en tono celeste a rayas, pantalón oscuro y zapatos formales, Morales empezó la recogida manual de las hojas de coca. Recordó que los campesinos del Chapare se burlaban de él porque tras su arribo a esta zona tropical desde la región del altiplano confundió las hojas de coca con las de naranja.
"Apúrese me decían, y yo les dije que la coca con espinas no se puede cosechar rápidamente. Se acercaron y me dijeron que no estaba cosechando coca, sino las plantas de naranja. Yo no sabía eso y se reían de mí", relató.
"Después de que compramos el chaco (propiedad), mi padre me dejó con la tarea de cuidarla, pues iba a regresar con semillas. Yo no sabía cocinar con la leña del trópico. He vivido como una semana en base a fruta", dijo entre sonrisas. De origen aymara, Evo emigró con su familia desde del altiplano buscando mejores horizontes. Inició su carrera sindical en 1985, fue elegido diputado en 1997 y presidente en 2005. Contó que cuando llegó no sabía nadar y que aprendió "obligado" por las circunstancias, pues se daba un chapuzón en el río cercano a casa luego de cada día de trabajo.


