El cardiólogo intervencionista Luis De la Fuente, quien en el pasado atendió a Sandro, consideró que el cantante "estuvo en las mejores manos y muy cerca de andar bien" pero sostuvo que "su problema fueron los pulmones—.

El cardiólogo intervencionista Luis De la Fuente, quien en el pasado atendió a Sandro, consideró que el cantante "estuvo en las mejores manos y muy cerca de andar bien" pero sostuvo que "su problema fueron los pulmones—.
"Fue verdaderamente lamentable cómo terminó todo porque Sandro estuvo muy cerca de andar bien ya que soportó el trasplante, que fue la intervención más trascendente de todas las que se le efectuaron", apuntó De la Fuente.
Didáctico y claro, el médico sostuvo que "este tipo de intervenciones implican un riesgo muy grande por la posibilidad de que el paciente rechace los órganos, pero al bajar la inmunidad para evitar el rechazo se corre el riesgo de una infección, que fue lo que ocurrió".
El jefe de Cardiología del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (Iadt) consideró que el problema del popular cantante "fue que prácticamente no tenía capacidad pulmonar".
De la Fuente, máximo exponente de la cardiología intervencionista argentina que en diciembre de 2002 le practicó a Sandro un cateterismo coronario, recordó que "hace unos años le hice un chequeo cardiológico con miras a que en algún momento tuviera que someterse a un trasplante".
Gracias al trato personal con el cantautor, el médico definió a Sandro como a "un hombre tan bueno, tan humilde, tan modesto y tan alegre".
En el mismo sentido, De la Fuente añadió que Sandro "se hacía amigo de todo el mundo y era muy optimista, siempre iba para adelante. La verdad es que nos reconfortaba más él a nosotros que nosotros a él".

Por Martín Stoianovich