El 19 de enero de 2006, la policía allanó, tras una investigación, una casa de la calle Nicaragua, esquina Forest, donde se vendía droga. Allí se detuvo a dos supuestos traficantes, que luego fueron condenados a prisión efectiva por comercialización de estupefacientes. La Corte intervino en el caso y las condenas están firmes y en cumplimiento.
Ese mismo día, a pocas cuadras de la casa allanada, la policía también detuvo a cinco jóvenes, cada uno de los cuales llevaba en sus bolsillos, sin exhibir, entre uno y tres cigarrillos que contenían entre 0,16 y 0,30 gramo de marihuana.
"Caminaba, cuando frenó un auto. Buscaron testigos y me demoraron unas horas", dijo Gustavo Fares.
"Era todo muy extraño, como armado. Me dijeron que si no cooperaba iba a terminar peor. Fue mucho el escándalo y me apretaron. No se qué querían que dijera", admitió el joven de 24 años a Canal 5 (ver video en lacapital.com.ar).
"El tiempo me da la razón". resaltó Fares. Agregó que "al desincriminar la tenencia se ataca al negocio. Hay lugares donde se vende porque la policía está con ellos y arregla de alguna forma. Con plata se arregla todo", aseguró.
Proteger la salud
"Pero cuando el consumidor es definido como delincuente, no puede acceder a la salud pública. Por otra parte, explicó que los menores no pueden ser penalizados por tenencia para consumo, ya que no son perseguibles".
"La ley de estupefacientes está hecha para proteger a la salud pública, apunta a evitar el tráfico en gran escala", resaltó ayer Matilde Bruera, defensora oficial de los Tribunales Federales rosarinos.