Nueve personas murieron y otras 110 resultaron heridas al desplomarse anteanoche el techo de la iglesia neopentecostal Renacer en Cristo, en la ciudad brasileña de San Pablo, informó ayer la Secretaría de Seguridad estadual.

Nueve personas murieron y otras 110 resultaron heridas al desplomarse anteanoche el techo de la iglesia neopentecostal Renacer en Cristo, en la ciudad brasileña de San Pablo, informó ayer la Secretaría de Seguridad estadual.
El techo de la iglesia evangélica, ubicada en la avenida Lins de Vasconcellos, en el sur de San Pablo, se derrumbó anteanoche, cuando concluía un servicio religioso y antes de comenzar el siguiente, con unas 400 personas en el lugar.
La novena víctima, Maria de Lourdes da Silva, de 67 años, murió ayer a la madrugada en el Hospital de Clínicas de la capital paulista.
Según un vocero de los equipos de rescate, el desastre dejó además unos 110 heridos, de los cuales 19 siguen hospitalizados, uno de ellos en estado muy grave.
Un desaparecido. Los bomberos continuaban ayer la búsqueda de otros supervivientes entre los escombros, con la ayuda de perros rastreadores, y presumen que en el lugar hay una persona desaparecida.
El techo de la sede de la iglesia colapsó en el momento en que los fieles de uno de los servicios dominicales salían del templo, mientras que los del servicio siguiente entraban al mismo.
Cerca de 400 personas se encontraban al momento del accidente en la sede mundial de la iglesia, un antiguo cine con capacidad para casi dos mil personas.
El rescate de las víctimas movilizó a decenas de efectivos, helicópteros y a 40 vehículos de emergencia móvil y del cuerpo de bomberos, y obligó las autoridades a cerrar una avenida vecina al lugar de la tragedia, que recién ayer fue reabierta al tráfico.
El secretario de Seguridad Pública de San Pablo, Ronaldo Marzagao, afirmó que "será abierto un proceso de investigación en la Delegación 1, para saber las causas del accidente".
"Aún es prematuro hablar de culpables. Es necesario saber qué causó el derrumbe", advirtió el funcionario.
Una de las víctimas de la tragedia y un morador de la región aseguraron ayer que existían ya "varios reclamos" sobre la presencia de rajaduras en el techo de la iglesia y que había goteras cuando llovía. (DPA, Reuters y Télam)


