Enviada especial.- El rompehielos Almirante Irizar volverá a la Antártida el próximo verano. La restauración y remodelación del buque, incendiado en 2007, tiene un avance del 94 por ciento. Los trabajos permitirán además multiplicar por cuatro la capacidad de alojamiento de científicos en la nave.
"El buque ya está en el agua, faltan sólo algunos detalles finales. La reconstrucción del Irizar fue para nosotros un desafío muy grande y es un orgullo que en la próxima campaña esté participando junto con el resto del despliegue logístico que hacemos", destacó el ministro de Defensa, Agustín Rossi, en medio de la visita oficial a la Base Marambio, la puerta de ingreso al continente antártico.
Después de dos largos días, casi sin noche, el viaje concluyó anteayer a la madrugada. La comitiva, integrada por una veintena de funcionarios de Defensa y jefes militares, recorrió las instalaciones de Marambio y fiscalizó las tareas de la campaña de verano, momento en que se traslada el personal, las máquinas y los víveres que permitirán la supervivencia en las bases argentinas durante todo el invierno.
Rossi subrayó "el acto enorme de soberanía que significa mantener una presencia en un continente" y destacó la labor de cientos de científicos, geólogos y antropólogos que desarrollan sus investigaciones en un territorio tan áspero y hostil como bello.
Actualmente sólo Marambio, una de las seis bases permanentes argentinas, aloja 150 personas y de su infraestructura dependen 12 campamentos científicos que desarrollan investigaciones sobre agujero de ozono, cambio climático, energías alternativas y fauna polar, entre otras disciplinas. Durante la campaña de verano se movilizan más de 1.500 efectivos de las Fuerzas Armadas. Del operativo participan un buque polar ruso, otras dos naves de la Armada, dos aviones Hércules, dos helicópteros y una aeronave Twin Otter, que permanece en todo el año en Marambio para asistir en tareas de rescate de personas.
Y el año próximo, la que fue la nave insigna de las campañas de verano volverá a la Antártida. El Irizar sufrió un incendio el 10 de abril del 2007 cuando regresaba del Polo Sur con 296 tripulantes a bordo. El fuego dejó fuera de servicio el 80 por ciento del barco.
La obra de recuperación comenzó en septiembre de 2009 y, según destacó Rossi, ya demandó 1.200.000 horas/hombre a los 400 trabajadores asignados al proyecto que se desarrolla en los astilleros Tandanor.
Rossi destacó también que se mejoró notablemente su sistemas anti incendio. "Pasamos de 2 mil puntos de control a 5 mil. Si esta protección hubiera existido en 2007, el rompehielos no se hubiera incendiado", sostuvo Rossi.