El Papa Benedicto XVI reemplazó ayer al cardenal responsable de haber levantado la excomunión a un obispo que negó el Holocausto, en un esfuerzo que había hecho el Vaticano por reconciliarse con un grupo ultraconservador.

El Papa Benedicto XVI reemplazó ayer al cardenal responsable de haber levantado la excomunión a un obispo que negó el Holocausto, en un esfuerzo que había hecho el Vaticano por reconciliarse con un grupo ultraconservador.
La comisión que había estado a cargo de ese esfuerzo ahora estará bajo la autoridad de una figura poderosa allegada al Pontífice. El cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, que había encabezado la reconciliación, deja el cargo por haber cumplido 80 años.
Castrillón había sido titular de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei (Iglesia de Dios), encargada de zanjar el cisma con la ultraconservadora Sociedad de San Pío X.
La gestión de reconciliación con la Sociedad ahora estará a cargo del cardenal William Levada, el eclesiástico estadounidense de mayor rango en la jerarquía vaticana. Levada dirige la poderosa Congregación para la Doctrina de la Fe, que Benedicto encabezó durante décadas antes de asumir el papado en el 2005.
El arzobispo Marcel Lefebvre fundó la Sociedad en 1969 en oposición a las reformas del Concilio Vaticano II, que incluyeron el acercamiento al judaísmo y otras religiones.
En 1988 fueron excomulgados cuatro obispos. Habían sido ordenados por Lefebvre sin consentimiento papal.
La polémica. Poco antes de que la excomunión al obispo Richard Williamson y otros tres obispos de la Sociedad fuera levantada en enero último, Williamson negó en una entrevista para la televisión sueca que los nazis hubieran matado a seis millones de judíos. Dijo que habían sido asesinados de 200.000 a 300.000 y que ninguno había muerto en cámaras de gas.
Judíos y católicos manifestaron indignación y Williamson se disculpó por el "dolor" causado por sus declaraciones, de las que no se retractó.
Castrillón dijo que él y otros dignatarios no sabían nada sobre la negativa de Williamson sobre la matanza de millones de judíos. Benedicto hizo un inusual reconocimiento de un error del Vaticano en marzo, diciendo en una carta que no estaba al tanto de la posición del obispo cuando levantó su excomunión.
Ayer, el Pontífice reiteró que mientras no se resuelvan las diferencias teológicas con la Sociedad, el grupo "no tiene estatus canónico en la Iglesia y sus ministros no pueden ejercer ningún ministerio".
La Sociedad se ha mostrado desafiante. El mes pasado ordenó sacerdotes en Suiza y Alemania, y el Vaticano dijo que toda ordenación de la Sociedad carecía de validez. l (AP)


