La comunicación es indispensable para el desarrollo económico y social de un pueblo o ciudad. El motivo de esta carta es exponer la problemática por la cual nuestra localidad, Santa Clara de Saguier, departamento Castellanos, transita estos últimos años. La ruta provincial N° 20, el único camino pavimentado que conecta nuestro pueblo con la autovía N° 19, está en pésimas condiciones. Esta situación se torna insostenible desde la última inundación que sufrió nuestra localidad en febrero-marzo de este año, sumado a la gran cantidad de camiones que transitan por la misma, lo que hace que empeore día a día su estado y logrando, además, que actualmente se asemeje más a un camino sin asfaltar que a una ruta. En este último tiempo se hizo más evidente la falta de control y la carencia de cuidados que presenta la misma. Esta situación provoca graves problemas para santaclarinos y visitantes, ya que muchas personas usan la ruta como medio para trabajar, viajar o comunicarse entre localidades aledañas. La ruta provincial N° 20 es el único paso pavimentado que comunica la localidad de Santa Clara de Saguier con sus alrededores, pero para poder transitarla los conductores deben realizar peligrosas maniobras poniendo en peligro su vida, la de quienes viajan con ellos e incluso la de quienes transitan también por allí. A las personas que no frecuentan hacer viajes hasta aquí o que no conocen nuestro pueblo les resulta impactante, vergonzoso e increíble el estado de la misma. Esta situación a los habitantes santaclarinos nos provoca impotencia, ya que vemos que autoridades provinciales y nacionales no actúan con idoneidad ante esta dificultad. Al pasar más el tiempo el estado de la ruta empeora, los vehículos se deterioran, se descomponen, se destruyen. Todo esto tiene un solo beneficio y es que se conduce a menor velocidad y con mayor prudencia que una ruta habitual. En estas situaciones, ¿qué pasaría si ocurre un accidente y la persona accidentada está en grave estado? ¿Cómo se llegaría con rapidez a la ciudad más cercana? En el caso de que un vehículo hospitalario deba salir con prisa y lleve una persona con riesgo de muerte, su paso por dicha ruta sería dificultoso y arduo. La necesidad de que este problema se solucione es imprescindible. Tenemos en claro que comenzar un proyecto de esta magnitud no es accesible económicamente, pero tampoco imposible. La solución que todos los santaclarinos proponemos es rehacer la ruta, ya que con solo repararla superficialmente no se logran resultados duraderos y convincentes. Esperamos que se entienda la intención de nuestra palabra y opinión. Solicitamos una solución inmediata.
María Florencia Donzino
DNI 33.364.587
Alumnos de 3° año de la EESOPI N° 8.095 “Santa Clara”
El Día de la Declaración de la Independencia es oportuno para reflexionar sobre lo escrito por alguien que nos conoce muy bien a los argentinos: el Papa Francisco, quien en su libro “La Nación por construir” (escrito bajo el nombre de cardenal Jorge M. Bergoglio), y bajo el subtítulo de “Jerarquía de valores”, nos dice lo siguiente: “La sociedad humana no puede ser una ley de la selva en la cual cada uno trate de manotear lo que pueda, cueste lo que cueste. Y ya sabemos, demasiado dolorosamente, que no existe ningún mecanismo automático que asegure la equidad y la justicia. Sólo una opción ética convertida en prácticas concretas, con medios eficaces, es capaz de evitar que el hombre sea depredador del hombre. Debemos terminar con la cultura de la corrupción y revalorizar la cultura del trabajo. Pero este reconocimiento que todos declamamos no termina de hacerse carne. No sólo por las condiciones objetivas que genera el terrible desempleo actual (condiciones que, nunca hay que callarlo, tienen su origen en una forma de organizar la convivencia que pone la ganancia por encima de la Justicia y el derecho), sino también por una mentalidad de viveza (¡también criolla!) que ha llegado a formar parte de nuestra cultura. Salvarse y zafar… por el medio más directo y fácil posible. «La plata trae la plata», «Nadie se hizo rico trabajando», creencias que han ido abonando una cultura de la corrupción que tiene que ver, sin duda, con esos atajos por los cuales muchos han tratado de sustraerse a la ley de ganar el pan con el sudor de la frente. En la ética de los ganadores, lo que se considera inservible, se tira. Es la civilización del descarte. En la ética de una verdadera comunidad humana, en ese país que quisiéramos tener y que podemos construir, todo ser humano es valioso. Quizás, en nuestro país, esta enseñanza haya sido de las más olvidadas. Pero más allá de ello, además de no permitir ni justificar nunca más el robo y la coima, tendríamos que dar pasos más decididos y positivos. Por ejemplo, preguntarnos no sólo qué cosas ajenas no tenemos que tomar, sino más bien qué podemos aportar. ¿Cómo podríamos formular que también son vergüenza la indiferencia, el individualismo, el sustraer (robar) el propio aporte a la sociedad para quedarse sólo con una lógica de «hacer la mía»?”.
Daniel E. Chavez
DNI 12.161.930
Tucumán, cuna de la independencia
Fernando VII, cuyo alias era “El Toro”, rey de España en el año 1814, había recuperado el trono, dicha situación complico la iniciativa revolucionaria de quienes integraban la Primera Junta y todos los gobiernos que a esta sucedieron. Sobre todo porque Fernando VII quería recuperar las colonias, haciéndose fuerte sobre todo después de las victorias de Hudaqui, Vilcapugio y Ayohúma, lo que se denominaba el Alto Perú, Bolivia actualmente, desde ese lugar se pergeñaba recuperar la Argentina. En abril de 1815 los vientos revolucionarios terminaron con las aspiraciones de Carlos María de Alvear (promonárquico) de ese modo se realizó un Congreso Constituyente convocando a diputados de las provincias el 24 de marzo de 1816 en la ciudad de Tucumán, eligiendo director supremo de las Provincias Unidas a Juan Martín de Pueyrredón. También influyeron en esta decisión importantes vecinos y militares, que propugnaban por la independencia del Reino Español, uno de ellos formado en la escuela militar española, pero de origen argentino, el general José de San Martín, en ese entonces gobernador de la Intendencia de Cuyo, quien había tomado la decisión de regresar con 34 años, en enero de 1812, a luchar por la independencia de la que fue un gran protagonista. Bernardino Rivadavia (acérrimo de San Martín), posteriormente Juan Manuel de Rosas, con sendos decretos se le daba el mismo carácter al 25 de mayo, Día de la Revolución de Mayo, y al 9 de julio, Día de la Independencia, de la que hoy gozamos todos los argentinos de bien.
Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022
Los legisladores y sus dietas
Durante estos días, después de las elecciones hemos escuchado, no sin asombro, que tanto las Cámaras de Diputados y Senadores, tanto provinciales como nacionales y los concejos deliberantes, practicamente no han sesionado en estos últimos seis meses debido a que la mayoría de los legisladores se encontraban en campaña, pero sí, sus dietas las seguían cobrando rigurosamente. Digo, y perdón si me equivoco, ¿no podrían dar el ejemplo, ya que no trabajan y durante todo el tiempo que dure la respectiva campaña, donen sus sueldos a instituciones de bien público, ya que por si no lo saben esos sueldos, se los pagamos nosotros con nuestros impuestos, y creo que el que no trabaja no debe cobrar. Es lamentable ver cómo se nos rien en la cara y después dicen que van a defender los intereses del pueblo, por favor basta de tomarnos el pelo y alguna vez tengan un poco de decencia y piensen que son elegidos para trabajar y velar por el bien de todos.
José Alberto Del Cerro
DNI 10.726.243
Hasta cuándo esta violencia
Como argentino nativo de este gran país, primero del mundo por sus recursos, por su agua dulce, sus tierras, sus ríos, sus cereales, su ganadería, y por tantas cosas materiales que la bendita naturaleza nos ha brindado siento orgullo. No puedo decir lo mismo de un grupo de sus ciudadanos, que son delincuentes, asesinos, drogadictos, en fin, todos conocemos nuestros males. Hoy quiero defender a los inocentes que no tienen voz, a los castigados, sin culpas, posiblemente han llorado por falta de atención, y fueron castigados con una trompada. Estoy hablando de los bebés, que me entero por los diarios, que son llevados a los hospitales golpeados, con cicatrices, y sus edades son de seis meses a tres años. Leo todos los días y me revuelven las tripas los abusos a los niños, de padres que su bronca interior la reflejan torturando a los que no se pueden defender. Los gobiernos ayudan con dinero a los carenciados, cuando se ayuda sin control del Estado “los guapos” compran alcohol y otras yerbas, y terminan castigando a la mujer y a sus hijos. Hace poco, a dos chicos los molieron a palos y les pegaron con un cable porque perdieron el carné para cobrar la escolaridad. ¿Algún trasnochado creerá que estaba el señor preocupado por la escolaridad infantil? Es uno de los tantos casos de barbarie. Hoy, julio de 2015, pongo la fecha para resaltar que no estamos en la época de quemar en la hoguera o cortar la lengua, hemos avanzado pero todavía tenemos algo de barbarie. Vuelvo a La Capital que describe el hecho. “Maltrato infantil. Imputan por homicidio a la madre de la beba”. La nena tenía dos años. La mama de 18 años, su pareja de 17 años. La mamá llevó a su hija al Hospital Roque Sáenz Peña para pedir auxilio. La beba falleció. La mamá acusó a su pareja de haber golpeado y abusado de la beba. La directora del centro asistencial, Miriam Zachino, denunció que la beba presentaba varias lesiones graves y fracturas múltiples”. Este es uno de los tantos casos de brutalidad que conocemos. Cuando leo que hay que tener más Gendarmería, más policías, más cárceles, pienso por qué no cuidamos donde se engendran los delincuentes y asesinos. ¿Se puede creer que con padres ayudados por el gobierno, sin control, ni acción del Estado, podemos tener ciudadanos de primera clase? Ya nos acostumbramos a tener asesinos, violadores, jueces condescendientes, leyes que cuidan al asesino, ladrón, violador. Me acuerdo de dos jueces que le bajaron la pena a un violador de un nene de 6 años porque ya antes había sido violado por el padre. Creo que el juez fue sancionado. Y me pregunto: ¿el padre sigue violando a sus hijos?
Carlos A. Borisenko
DNI 4.340.294
Busco a mis hijas
A mediados de marzo de 2014 me expropiaron a mis hijas, llamadas Sofía Ayelén y Nancy Jakelin Ojeda, de 16 y 13 años. Desde entonces me sentí amenazado, razón por la cual no pude actuar debidamente para recuperarlas. Me las sacaron mediante toda clase de mentiras y en todo este tiempo no las vi más que tres o cuatro veces. Sólo porque me divorcié de la madre, con quien conviví durante 18 años, me fueron arrancadas de cuajo pese a que soy su padre biológico. Hoy hace más de ocho meses que desconozco el paradero de mis hijas y no sé en qué situación se encuentran.
Esteban Ojeda