El sistema político posterior a la Gesta de Mayo se desenvolvió siempre dentro de fuertes crisis institucionales. Distintas tendencias, ideas diferentes y proyectos alternativos crearon en 1815 una situación de incertidumbre profunda agravada, además, por la caída del director supremo Carlos M. de Alvear. El Cabildo debió hacerse cargo del gobierno de Buenos Aires disponiendo convocar a un Congreso General con delegados de todas las provincias para determinar las políticas a seguir por la incipiente nación. El mismo debería efectuarse en un punto céntrico del territorio nacional, a fín de evitar conflictos dado que el enfrentamiento entre la capital y el interior era manifiesto. Mientras la capital mantenía una excelente situación económica por los ingresos del comercio exterior, el interior vivía en continuo subdesarrollo que en algunas partes era desastroso. Estuvieron representadas en el Congreso las provincias de Buenos Aires, Tucumán, Salta, San Juan, Mendoza, San Luis, La Rioja, Catamarca, Córdoba, Jujuy y Santiago del Estero, y diputados de regiones que hoy pertenecen a la República de Bolivia. No concurrieron delegados de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y La Banda Oriental, integrantes de la Liga Federal liderada por José Gervasio Artigas, quienes sostenían una postura muy crítica al centralismo porteño. Diputados del Alto Perú no pudieron asistir debido a que el Ejército español dominaba su territorio. Tampoco lo hicieron representantes del Paraguay que nunca obedeció a las ideas de Buenos Aires, logrando por sí solo su independencia estableciendo en su territorio un gobierno nacional. Entre los legisladores se perfilaban grupos de distintas actividades: el grupo de clérigos, muy numeroso por cierto; los legistas o profesionales; y los que no poseían títulos, como los hacendados o comerciantes. El Congreso inició sus deliberaciones formales el 24 de mayo de 1816 con diputados de sólo nueve provincias a los que se fueron agregando posteriormente los otros representantes. Tomó resoluciones cuya proyección institucional, política y social fueron la base definitiva sobre la que se constituyó nuestra Nación. Nombró el 3 de julio director supremo del Estado al General Juan Martín de Pueyrredón, diputado por San Luis, con la esperanza de lograr la pacificación del país. Posteriormente, el 9 de julio por unanimidad de los votos de los congresales, declaró caduca la soberanía del rey Fernando VII de España y de toda otra dominación extranjera. Determinó la necesidad de un régimen republicano (federal) como el más promisorio sistema institucional de progreso social y económico. Adoptó como bandera nacional, pabellón determinante de soberanía, la enseña celeste y blanca que había creado el General Belgrano y que fuera presentada a las orillas del Paraná el 27 de febrero de 1812, confeccionada por damas rosarinas, bendecida por el párroco de entonces Julián Navarro, izada por Cosme Maciel y jurada por las tropas en honrosa formación militar. Rosario, belgraniana de alma, Cuna de la Bandera, está orgullosa de su pasado y presente patriótico, y de su gente cuyo trabajo y esfuerzo fueron logrando con éxito el fuerte y sólido desarrollo de la ciudad.
Miguel A. Chiarpenello
DNI 6.024.600
El 1º de julio pasado compré en la sucursal Talleres, de Coto, una oferta de tres yogures con el 35% de descuento, según exhibía un cartel en la refrigeradora. En la caja no se me hace el mencionado descuento. Ante mi reclamo, y poniendo en duda mi honestidad, el encargado del sector lácteo, de mala forma, me dice que la oferta había sido hasta el día 30 de junio, que yo no podía haber visto una oferta que no existía, que quería aprovecharme de una mentira. Indudablemente, lo sucedido se debió a que el 1º de julio a las 10 todavía no habían retirado el mencionado cartel y que me llevó a comprar las unidades en oferta. Por supuesto, no reconocieron su error, no me reintegraron el importe cobrado en exceso y me trataron de fabulador.
DNI. 10.594.066
A orillas del caos
Pienso que a los argentinos que hemos merecido ser tal vez humildes, pero ciertamente cultos, sinceros y extremadamente decentes, nos duela tanto ver a nuestro país hundido en tal vez en la peor corrupción de su historia. Con tantos compatriotas excluidos a través de un sistema perverso que los cobija en medio de las dádivas, que solamente les augura una sobrevivencia atroz que jamás los sacará de la miseria más deleznable, que es haber perdido para siempre la propia dignidad. Y esto es así, y cualquiera lo puede advertir en la calle de cualquier rincón de la república. Comportamientos insólitos en cualquier escala de la sociedad, asesinatos espeluznantes, drogadictos por doquier, entraderas, secuestros y toda clase de locuras esparcen los medios de comunicación pública, a la par de la galopante inflación, la desvalorización constante de nuestra moneda, los choques de vehículos en las rutas, los productores de cualquier tipo de mercadería que presienten fundirse si esto continúa así. El tema del fútbol, “el deporte popular por excelencia”, donde ir a presenciar un partido es poco menos que enfrentarse a un pelotón de fusilamiento. Y eso que no está permitido que haya simpatizantes del equipo visitante. Algo que nunca había ocurrido en la historia del fútbol en nuestro país. En fin, esto señores, es sencillamente la antesala del caos. Y del caos no se vuelve si alguien con la Constitución en la mano, provoca que cien peces muy gordos creadores de este disloque vayan a parar, como se suele decir comunmente, en cana. Aguna vez, muchas veces, me lo he preguntado si habrá alquien aquí en esta tierra con suficiente autoridad moral para ponerle “el cascabel al gato”.
Felipe Demauro
Discos para discapacitados
Por motivos de una discapacidad debiendo usar andador solicite los discos para el estacionamiento en la puerta de mi domicilio. Estos discos marcan que está prohibido estacionar, vaya sorpresa, ya que los que estacionan lo hacen dentro de los discos pegado a mi vehiculo y me perturban entrar o salir del mismo. La gente hoy está muy distraída, perdida o perversa pero creo que la insensibilidad para el otro los lleva a cometer esos errores que molestan. Si llamo a la grúa, soy una mala persona pero, he llamado siéndolo, y en el 147 atienden excelente pero la grúa no aparece, ocasionando en mi vida pérdidas de horarios a médicos o rehabilitaciones. Cuando solicité estos discos en calle avenida Pellegrini y Ovidio Lagos (planta alta) todos los empleados me atendieron de mil maravillas y pensé que este hermoso sueño continuaba, pero la realidad me puso los pies en la tierra pero lamentablemente no caminan, y menos hacer trámites si los conductores continúan su ignorancia de no respetar los discos para discapacitados. Señores que atiendan en el 147, les solicito que tomen recaudos para que este servicio “sirva” ya que alguien debe asegurar que el que solicita el mismo pueda resolver el problema que lo lleva a tomar semejante actitud. Es lamentable que uno despues de avisar con notitas sobre ventanillas del vehículo en infraccion, solicitarlo en forma verbal o empujando el auto cuando se pueda entrar, se tiene que llamar a la grúa y ésta no viene. Pienso que el servicio, ante la segunda queja, debe tomar recaudos para no seguir ocasionando más problemas al discapasitado. En lo que respecta a los infractores, yo les cambiaría el nombre y los llamaria “inhumanos” o “insensibles” por no ponerles alguna expresión más ordinaria pero cierta.
Martha Chimento
Ni al teatro se puede ir
Con mi marido somos jubilados, nos dio mucha ilusión saber que se estrenaba una obra de teatro en una sala tradicional de Rosario, y combinamos con otro matrimonio asistir la semana pasada, pero que sorpresa nos llevamos frente a la boletería cuando supimos el costo de la entrada, con la limitación de no obtener ningún descuento presentando la credencial que acredita nuestra condición. La opción que quedaba, supuestamente “económica”, era en las gradas superiores (algo así al equivalente de un tercer piso), ubicación de acceso restringido para adultos mayores como nosotros. No conforme con las posibilidades reales de asistir, pregunté timidamente al empleado: “¿reciben la Argenta?”, como último intento de hacer realidad el eslogan de la promoción: “para que los jubilados tengan una mejor calidad de vida, que merecen”. Ni hace falta decir la respuesta, así que concluyo: sigamos asistiendo, y una vez más, a otra cara de una estafa que tiene que ver con la discriminación propuesta por autoridades y empresarios del “mundo de la cultura”, que claramente especulan con el sueño de los mayores de poder ir al teatro.
Adriana Carreras
DNI 5.661.331
Roldán
El jefe de Policía
El gobernador electo anunció que va “a someter la designación del jefe de Policía a la aprobación de la Legislatura, porque debe tener respaldo político y liderazgo sobre la fuerza”. Está mal asesorado. Pues el artículo 72, inciso 17 de la Constitución santafesina le depara la atribución (vista como un derecho-deber) de nombrar por su cuenta. Es ilegítimo que resigne ese poder. En suma, “voy a someter”, nada. Pero si reforman la Constitución podría ser otro cantar. Reforma que ojalá se frustre: basta ya con los catálogos de ilusiones o con trompetear lo que ya dicen leyes de mayor rango. Lo único crucial es si hay reelección inmediata del gobernador. Y mejor que no: por la teoría sí, por la experiencia no.
Julio Chiappini
DNI 6.071.522
Nos están robando
Dicen que no hay que decir ni hacer nada cuando se está enojado porque se puede meter la pata. Pero esta vez voy a pasar por alto este sabio consejo y me expresaré tal cual me siento en este momento. Acabo de enterarme que entre el sueldo y aguinaldo me descontaron más de 10 mil pesos. Soy empleado, tengo 30 años de antigüedad en distintos trabajos. Mi sueldo es bastante menos de 25 mil pesos después de ser inflacionado cinco años. No tuve aumentos de sueldo. Tuve ajustes por inflación, que, por supuesto, siempre perdiendo capacidad de compra año tras año. Y después de los 50 pirulos me encuentro con la raya del traste desdibujada después de trabajar y trabajar y trabajar, y ni siquiera llego a comprar con mi sueldo ni el 60% de lo que podía comprar hace cinco años. Y eso me enoja, y mucho. Tanto que en este momento si tuviera la posibilidad de hacerle un daño concreto a los que manejan los destinos de este país se lo haría. Pero como me considero una persona decente, sólo pido, imploro, ruego que dejen de hacerme daño, que la Justicia les saque lo que robaron, que alguna vez en la historia de este país alguien vaya preso por corrupción,y fundamentalmente que no gane Scioli, que es, ni más ni menos, un títere de los K que tanto daño nos hacen.
Jorge Giovagnoli