La cautela llevada al extremo, pero el convencimiento potenciado al ciento por ciento. El respeto ante todo, pero la confianza como bandera. Más de una vez Eduardo Coudet dejó sentada su postura de que para el clásico no hay favoritos, pero también tiró la forma en la que por el lado de Central se vive puertas adentro. “Para nosotros es la final del mundo”, tiró ayer el entrenador canalla. La referencia tiene que ver por el rival que toca enfrentar y por ese protagonismo que su equipo está llevando adelante en el torneo, más allá del objetivo “a corto plazo” del que habló el Chacho. Le esquivó a la idea de “favoritismo” que está instalado en el ambiente del fútbol y para contrarrestar esa postura habló de “humildad”. Hasta se atrevió a decir que “quien no piense de esta manera está equivocado”.
Hace tan poco que se jugó el último clásico, ganado con total justicia por parte de Central, que la consulta sobre si ese partido se puede tomar como referencia caía de madura. “Son partidos distintos. Cada clásico escribe una historia diferente y nosotros vamos a tratar de repetir lo bueno que venimos haciendo, pensando un partido que va a ser muy duro y que tenemos que sacar adelante”, advirtió el Chacho, quien no se puso colorado a la hora de afirmar que “tanto para mí como para los jugadores este partido es todo, es la final del mundo, porque más allá de los tres puntos, se juega contra el eterno rival. De nuestra parte este partido intentamos jugarlo de una manera distinta”.
—¿Cuánta más presión puede haber teniendo en cuenta que en este clásico están también peleando la punta?
—Para nosotros es el partido que queremos ganar y en el que debemos abstraernos de todo lo que suceda, por eso digo que no importa cómo llegan los equipos. Central lo tiene que tomar con la seriedad, la humildad y el trabajo lógico para un partido de esta naturaleza. No hay que confundirse, pero sabiendo que tenemos que ir en busca de los tres puntos, como siempre lo hacemos. Ahora habrá que hacer un partido inteligente.
—¿Eso de no confundirse tiene que ver con cierto favoritismo que puede tener hoy Central sobre Newell’s?
—Seguro. Nosotros tenemos que mantenernos al margen de lo que puedan llegar a decir los periodistas o lo que puedan decir las tribunas. Tenemos que darle la seriedad que se merece un partido de esta naturaleza, en el que nos jugamos mucho más que los tres puntos.
—¿Y eso fue un tema de charla con los jugadores durante la semana?
—Nosotros lo tenemos en claro y esa es una buena sensación. Insisto con que en los clásicos no hay favoritos y por eso venimos trabajando en la semana de la mejor manera, preparando un partido especial como lo es.
—¿Te da tranquilidad que utilizando varios esquemas el rendimiento fue parejo?
—Lo que me da tranquilidad es la seriedad con la que trabajan mis jugadores y la predisposición que vienen mostrando desde el día que arrancamos. Después, uno intenta decidir cuál es el mejor esquema o cuáles son los once que tienen que arrancar un partido, pero el plantel se fue emparejando para arriba. Con eso, todo pasa por una decisión mía.
—¿No ganar implicaría quedar lejos en la pelea por el título?
—Nuestro objetivo es el de siempre, apuntar a corto plazo y más allá de todo lo que se habla en la previa hoy estamos con la cabeza sólo en Newell’s porque es el partido que me toca disputar. Este cotejo lo preparamos como si fuera el último.
—Será tu segundo clásico como técnico, ¿se siente la diferencia o es lo mismo?
—Para mí es lo mismo. Estoy viviendo la semana de la misma manera, durmiendo muy poco, tratando de ver qué podemos llegar a aprovechar para ratificar todo lo bueno que venimos haciendo. Igual sabemos que, como fue el anterior, va a ser un partido durísimo, a eso lo tengo muy en claro. A todos les vengo diciendo que quien no piense de esta manera está equivocado. Los clásicos son distintos a todos y no importa cómo llegue cada equipo.
—La otra vez dijiste que te habías recibido de técnico tras ganar el clásico, ¿para este qué esperás?
—Esa fue una frase que me salió en ese momento. Ahora tendré que ratificar y esto me pasará cada vez que nos toque un partido de esta naturaleza.




































