El brutal ataque al cabo Miguel Angel Verón tiene varias similitudes con el que sufrió el martes pasado Walter Ezequiel Romero, un chico de 21 años que quedó paralítico tras recibir un disparo en la columna durante el robo de su moto.

El brutal ataque al cabo Miguel Angel Verón tiene varias similitudes con el que sufrió el martes pasado Walter Ezequiel Romero, un chico de 21 años que quedó paralítico tras recibir un disparo en la columna durante el robo de su moto.
La agresión a Romero se produjo a las 23.45 del martes cuando junto a un amigo paseaba en su moto Yamaha Crypton color azul. Cuando pasaban frente a la plaza ubicada en Buenos Aires y pasaje Holmberg, Walter aminoró la marcha para pasar un lomo de burro y entonces una pareja le salió al cruce y lo amenazó con un arma. Los chicos fueron empujados al pavimento, y mientras Walter se aferró al manubrio del vehículo y sufrió la fractura del brazo izquierdo, su amigo salió corriendo hacia un patrullero que había en las cercanías para pedir ayuda.
En ese momento se escuchó una detonación. Los ladrones le habían disparado a Romero y un proyectil le ingresó por la zona dorsal y se le instaló en la noven a vértebra provocándole daños irreparables.
Detenidos.En el marco de la investigación, el viernes a la tarde, en Moreno al 6300, la policía detuvo a dos jóvenes como sospechosos del ataque: Alexis Emanuel C., alias Puflito, de 17 años y con varios antecedentes penales; y Héctor Miguel G., de 24 años. Al allanar la casa de éste último, los pesquisas encontraron la Crypton de Romero aunque supieron que desde el momento del robo hasta el de su hallazgo, el vehículo había estado guardado en la vivienda de Puflito. A quien también pudieron identificar los policías fue a la mujer que participó del hecho, La Gorda Emilse, quien ayer se mantenía prófuga.
Romero trabajaba en el área de control de calidad de una empresa de montajes y a fin de año iba a terminar de pagar la moto que compró con demasiado esfuerzo. Ahora, tanto él como el cabo Verón y sus respectivas familias deberán reestructurar muchas cosas ya que ninguno de los dos volverá a ser lo que eran antes de los hechos que vivieron.


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