Buenos Aires es una de las ciudades menos contaminadas de América latina, aunque llega a niveles que son considerados perjudiciales para la salud, según un estudio presentado ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra (Suiza).

Buenos Aires es una de las ciudades menos contaminadas de América latina, aunque llega a niveles que son considerados perjudiciales para la salud, según un estudio presentado ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra (Suiza).
La investigación analizó la calidad del aire en 1.600 ciudades de 91 países y concluyó que solo el 12 por ciento de las personas que viven en ciudades respira aire sin contaminar, y casi la mitad convive con una polución 2,5 veces mayor que los niveles recomendados por el organismo. En América latina, las ciudades que tienen el aire más limpio son Ibarra (Ecuador) y Salvador de Bahía (Brasil), mientras que aquellas que presentan la peor calidad son Lima (Perú), Rancagua y Chillán (Chile), Santa Gertrudes (Brasil) y Cochabamba (Bolivia).
Buenos Aires tiene un menor cantidad de partículas contaminantes que Quito, Asunción, San Pablo, Caracas, México DF, La Paz, Santiago de Chile; Bogotá y Rio de Janeiro, aunque mayor cantidad que Guadalajara y San José de Costa Rica, si se toman algunas de las grandes urbes de la región.
Pese a esta ubicación, el aire porteño excede el nivel que la OMS considera "razonable" y se ubica entre aquellas localidades con una contaminación que puede ser perjudicial para la salud.
El estudio midió el nivel de las partículas contaminantes PM-2,5, conocidas como finas porque son las más pequeñas y por ende más perjudiciales ya que pueden penetrar directamente en los pulmones. En un anterior informe publicado en marzo, la agencia de Naciones Unidas había estimado que la contaminación de partículas finas, procedentes sobre todo de la combustión del carbón y de los motores diésel, contribuyó a la muerte de 3,7 millones de personas en el mundo en 2012.

Por Martín Stoianovich