Dieron post mórtem el título de ingeniero a un alumno cordobés
Los padres de un joven que murió en diciembre de 2005, durante las explosiones en la sala de
ensayos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto recibieron, ayer, el
título de ingeniero químico post mórtem otorgado a su hijo Juan durante una ceremonia cargada de
emoción en la que un salón colmado aplaudió de pie. “Juan dejó sus huellas en
la universidad, por su compromiso y dedicación. Hoy la universidad no sería lo que es sin el paso
de Juan”, dijo el decano de Ingeniería...
12 de septiembre 2009 · 01:00hs
Los padres de un joven que murió en diciembre de 2005, durante las explosiones en la sala de ensayos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto recibieron, ayer, el título de ingeniero químico post mórtem otorgado a su hijo Juan durante una ceremonia cargada de emoción en la que un salón colmado aplaudió de pie.
“Juan dejó sus huellas en la universidad, por su compromiso y dedicación a su carrera. Hoy la universidad no sería lo que es sin el paso de Juan”, dijo el decano de Ingeniería, Pedro Ducanto, durante el acto de colación que graduó —además— a 45 alumnos.
La ceremonia se realizó en el aula mayor de la UNRC, a 230 kilómetros de la capital de Córdoba, donde el rector Oscar Spada y Ducanto otorgaron el título de grado a los padres de Juan Andrés Politano, quien murió a los 21 años
En un momento cargado de emotividad, Héctor Politano y Adriana Siccardi, los padres del joven estudiante, recibieron el título de graduación mientras la gente aplaudía sostenidamente de pie.
Luego, once amigos, todos universitarios, subieron al estrado para dar a conocer un texto en su homenaje.
“Juan, el compañero de objetivo, el solidario, el amigo al que Dios le regaló una inteligencia tan grande que quiso y supo aprovecharla. Su paso dejó huellas por esta universidad”, leyó Ana Bergorello sobre el escenario.
El joven murió cuando intentaba salvar a otras personas del incendio ocurrido el 5 de diciembre de 2007, tras una fuerte explosión en la planta piloto que la facultad de ingeniería tiene en el predio de la Universidad ocurrida cuando se efectuaba un ensayo con solventes, en la planta piloto de la facultad, a 230 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
El estallido, que atribuyen a un derrame en los tambores de hexano almacenados en el lugar, causó graves quemaduras y el posterior deceso de Politano y de los investigadores Carlos Ravera, Damián Cardarelli, Lilian Giacomelli, Gladys Baralla y Miguel Mattea, a quienes él había intentado auxiliar.
Ayer, la madre de Juan, con inocultable pena, dijo que sentía “mucha tristeza por no poder abrazar” a su hijo y felicitarlo como él hubiese querido.
“Estoy con la ropa que él quería que me pusiera para esta colación”, dijo Adriana Siccardi.
“Desde que lo tuve en brazos siempre soñé que él recibiera un título, y acá lo tengo, lástima que lo recibimos nosotros y no él”, señaló.
“Siento mucha satisfacción de estos 22 años que me regaló mi hijo porque los vivió a pleno, nunca dejó nada a medias”, concluyó la madre de Juan.
Su padre, Héctor Politano, valoró las palabras de los compañeros de Juan y manifestó que su hijo “se jugó por la Universidad”.
Reconocimiento. La graduación post mortem fue decidida por las autoridades universitarias en reconocimiento a las cualidades de Juan, a quien sólo le faltaban rendir tres materias.
Para el rector, “el gesto académico no va a devolverle la vida a Juan, pero sí seguramente va a mantener viva la memoria en esta universidad y en el seno de la familia”.
Spada explicó que en la UNRC hay antecedentes de títulos post mortem, tanto de grado, magister y post grados, y precisó que el año pasado se dictó una resolución de “reconocimiento” al resto de las víctimas de la explosión.
La causa por la explosión está a cargo del juez federal de Río Caurto, Carlos Ochoa, quien recientemente procesó al ex vicedecano de Ingeniería, Carlos Bortis; al ex secretario de Coordinación Técnica y Servicios, José Luis Pincini, y al secretario técnico de Ingeniería, Sergio Antonelli.
La medida incluye a la directora y a la vicedirectora del Departamento de Química, Miriam Ferrari y Matilde Ducros, respectivamente, y a Javier Boreti y Aníbal De Marco, ambos de la empresa Smet, proveedora del hexano para los ensayos.
El magistrado absolvió de responsabilidad al decano Diego Moitre, quien se encontraba de licencia cuando ocurrió el trágico accidente, y desestimó la acción penal en contra de Miguel Mattea, director de la investigación, que murió después como consecuencia de las explosiones.
Excepcional. El rendimiento académico, la nominación para abanderado, el compañerismo y la conducta responsable fueron algunos de los valores y virtudes que atesoraba Juan Politano y que fueron destacados por el Consejo Superior de la UNRC para otorgarle post mortem el título de ingeniero.
La resolución resalta que Politano observó como estudiante una “trayectoria distinguida, caracterizado por su compañerismo, una conducta responsable y consagración al estudio, actitud que le valió la más alta valoración de sus pares y docentes, configurándose en ejemplo de vida”.
El texto añade que “por su excelente rendimiento académico se ubicó como uno de los seis mejores alumnos de la facultad, obteniendo la nominación para integrar el cuerpo de abanderados”, además había logrado diversos reconocimientos académicos, becas de investigación y excelencia académica.
Con esos argumentos, el Consejo Superior consideró que resulta “procedente” otorgar el título profesional con carácter de post mórtem, como expresión de reconocimiento a su condición de “alumno meritorio”.