Detenido por el crimen de una anciana en su casa en San Lorenzo
Un hombre de 29 años, que posee un prontuario con 30 acusaciones por diferentes delitos, fue
detenido por el ataque a una mujer de 82 años asesinada a golpes en su vivienda del barrio Bouchard
de San Lorenzo. Se trata de Miguen Angel P., cuyo apodo es Miguelito, quien fue arrestado en su
casa de barrio Norte cuando se encontraba con su familia.
2 de enero 2009 · 01:00hs
San Lorenzo. — Un hombre de 29 años, que posee un prontuario con 30
acusaciones por diferentes delitos, fue detenido por el ataque a una mujer de 82 años asesinada a
golpes en su vivienda del barrio Bouchard de esta ciudad. Se trata de Miguen Angel P., cuyo apodo
es Miguelito, quien fue arrestado en su casa de barrio Norte cuando se encontraba con su
familia.
Unas huellas dactilares halladas en la escena del crimen y testimonios que lo
ubican cerca de la casa de la víctima la madrugada del hecho y en el rol de vendedor de uno de los
objetos que pertenecían a la víctima son algunos de los indicios que lo implican.
Antonia Scappini fue encontrada muerta en su casa por una de sus nietas el 21 de
diciembre. Presentaba signos de haber sido golpeada en la cabeza con un objeto contundente y de su
vivienda faltaban una cadena con un dije, un radio grabador, un bolso y comida de la heladera.
La causa judicial fue caratulada como robo seguido de homicidio, y por eso la
investigación se orientó hacia las personas que tenían antecedentes de robos cometidos mediante la
utilización de la violencia. Además la División Criminalística recolectó huellas dactilares de la
escena del crimen que luego resultarían decisivas para la pesquisa.
Con estos elementos de prueba, la policía acudió el martes por la noche a la
vivienda de Irigoyen y Mitre, donde vive Miguelito junto a su pareja, su suegra y dos hijos. Los
investigadores compararon las huellas dactilares del imputado con las encontradas en la casa de la
víctima. Concluyeron que esos rastros coincidían con las colectadas.
La noche previa al crimen, y según testimonios que obran en la causa, Miguelito
fue con un amigo a un club nocturno de San Lorenzo, Popeye. Allí se encontraron con otros dos y
como el lugar estaba muy colmado acudieron hasta otro local de la zona sur de la ciudad, denominado
Moulin Rouge.
Luego de permanecer un rato allí sus compañeros se retiraron, debido a que se
encontraba ebrio, insultando a los parroquianos. Otro testimonio sostiene que al retirarse lo
vieron caminar hacia una estación de servicio a dos cuadras del pasaje Gaucho Rivero al 200, donde
vivía Antonia.