Brian Damián "Damiancito" Romero, uno de los cuatro procesados como coautores de la balacera que mató a tres jóvenes en la villa Moreno la madrugada del 1º de enero de 2012, fue condenado a 8 años de prisión en un juicio abreviado que homologó el juez de Sentencia Julio Kesuani tras el acuerdo al que arribaron la fiscalía y la defensa del muchacho. Con esta resolución judicial, Sergio "El quemado" Rodríguez, Daniel "Teletubi" Delgado, Brian "Pescadito" Sprio y Mauricio Ezequiel Palavecino serán quienes deban sentarse en el banquillo de los acusados en las audiencias orales en las que se ventilará su conducta penal como autores materiales del triple crimen.
La fiscal Nora Marull había acusado a Romero por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la participación de un menor en el caso que investiga los asesinatos de Jeremías "Jere" Trasante, Claudio "Mono" Suárez y Adrián "Patom" Rodríguez en un predio de fútbol infantil de Dorrego y Presidente Quintana. Pero luego de un revisión del caso —según consta en el acuerdo entre las partes— y las evidencias recogidas, la responsable de la acusación ponderó que se debía atribuir a Damiancito una participación secundaria en el trágico episodio.
Escuchas y pruebas. La nueva valoración penal la fiscal la formuló a partir de escuchas telefónicas y mensajes de texto que Romero intercambió tras el violento suceso con una persona vinculada en forma íntima al caso. Una fuente judicial indicó que a partir de esos contactos, cuyos contenidos no trascendieron, se determinó que Romero no estuvo en la escena del hecho pero prestó una colaboración que "no fue indispensable" para la concreción del ataque.
"Su aporte posterior en el resguardo de prueba incriminante contra los autores del hecho no lo sitúan en una participación necesaria, ya que su aporte pudo haber sido reemplazable. A su vez, el propio imputado reconoce haber intervenido en el hecho con los coimputados, pero con una participación disminuida. Por lo tanto su aporte no fue esencial", se explica en un tramo del convenio acordado entre la fiscal y el defensor Rafael Tamous.
Otra de las evidencias que se tuvo en cuenta para atribuirle a Romero la figura de partícipe secundario fue el hallazgo de un chaleco antibalas que la policía secuestró en su casa. Eso cobró relevancia, según los investigadores judiciales, a partir de que los testigos dijeron haber visto en la escena del triple crimen a uno de los autores materiales del hecho luciendo una prenda de las mismas características.
Año nuevo fatal. El triple homicidio de Jere, Mono y Patom ocurrió la madrugada del 1º de enero de 2012 en una canchita de Presidente Quintana y Dorrego. Los tres jóvenes esperaban a unos amigos para ir a una fiesta hasta que cinco hombres —según el relato inicial— arribaron al lugar para vengar una balacera ocurrida horas antes contra Maximiliano "El quemadito" Rodríguez. Al parecer, los recién llegados buscaban a Ezequiel Villalba, acusado por ese ataque, pero terminaron matando a tres jóvenes que no tenían nada que ver.
A fines de mayo de 2012 el juez de Instrucción Nº7, Juan Andrés Donnola, procesó a Rodríguez, Romero, Delgado y Sprio como coautores de los tres homicidios agravados por el uso de armas de fuego y por la intervención de un menor en concurso real con portación ilegal de armas de guerra. Palavecino, en tanto, fue procesado por los mismos delitos pero como partícipe necesario, ya que fue acusado de ser el chofer que llevó a la banda en el Renault Kangoo blanco de su padre.
El fallo de Donnola fue apelado por los defensores, fiscales y familiares de las víctimas que se constituyeron como querellantes y pidieron incorporar a la calificación del triple homicidio el agravante de la premeditación entre dos o más personas. Pero la Cámara rechazó la solicitud porque los acusados ya habían sido indagados por otra figura penal y sería inconstitucional modificar la imputación. Esto ya había sido manifestado por los camaristas cuando en diciembre de 2011 confirmaron el procesamiento de Sergio "El quemado" Rodríguez, que quedó desde entonces a la espera de juicio junto con Delgado y Sprio, cuyo abogado había desistido de apelar. En abril de 2012 fueron confirmados los procesamientos de Maurico Palavecino y de Damiancito Romero.