Un hombre de 39 años fue detenido ayer luego de protagonizar un asalto, con
balacera incluida, en pleno microcentro de la ciudad junto con un cómplice que alcanzó a escapar.
El atraco fue abortado por un cabo de Prefectura Naval que pasaba por el lugar y advirtió la jugada
de los delincuentes. Esa acción le valió que uno de los asaltantes le disparara en dos ocasiones
con un arma de fuego, pero los proyectiles no causaron heridos.
El hecho se produjo a las 10.30 de ayer en bajada Sargento Cabral casi esquina
San Lorenzo. Las fuentes consultadas ayer describieron el caso como una "clásica" salidera bancaria
que tuvo un final distinto al habitual. Si bien uno de los autores pudo escapar, el compañero fue
detenido y el dinero, unos 13 mil pesos, recuperados. Además, a pesar de los tiros, nadie salió
lastimado.
Todo comenzó cuando el apoderado de una agencia de seguridad privada, ubicada en
Sargento Cabral 567, Hipólito Escalante, se dirigió a pie junto con un empleado de esa empresa
hasta el banco Credicoop de Santa Fe al 1000 para realizar una extracción de 13 mil pesos en
efectivo. Luego de realizar el trámite, las dos personas emprendieron el regreso al local, también
caminando.
La secuencia. El asalto se produjo cuando esas dos personas ingresaban al local.
"Aparecieron dos tipos por atrás y los empujaron hacia adentro. Estaban armados, los amenazaron de
muerte y les quitaron el dinero al apoderado, que llevaba en los bolsillos del pantalón", comentó
una fuente de la investigación. Una parte de esa secuencia, que duró pocos segundos, fue advertida
por un efectivo de la delegación local de Prefectura Naval.
El cabo primero Esteban Franco, de 27 años, se dirigía hacia su puesto de
trabajo que está en las dependencias ubicadas sobre la avenida Belgrano. De acuerdo a las fuentes,
llevaba puesto el uniforme de la fuerza de seguridad. Al pasar frente a la puerta de la empresa de
seguridad, el prefecto se encontró con un hombre que le pareció sospechoso y notó movimientos
extraños.
"El de Prefectura entonces le dio conversación al hombre que estaba en la puerta
porque había visto algo raro. Ese tipo le dijo que era policía y Franco, que desconfiaba de lo que
decía, le pidió que se identificara y para no perder tiempo desde su teléfono celular quiso llamar
a la policía", comentó. Eso hizo que los hampones decidieran escapar.
La fuga. "Al ver que el muchacho de Prefectura intentaba llamar por teléfono, el
delincuente que estaba en la puerta pegó un grito e intentaron salir corriendo hacia calle San
Lorenzo. Franco enfrentó a uno, que le disparó un par de tiros, que no dieron en el blanco. A todo
esto una de las víctimas del asalto se arrojó sobre el ladrón, que quedó reducido ahí hasta la
llegada de la policía", remarcó el vocero.
Según esa versión, Gustavo Rojas portaba un revólver calibre 32. El hombre fue
conducido poco después a la seccional 3ª por razones de jurisdicción. Su cómplice alcanzó a
escapar. Los voceros remarcaron que no se produjeron heridos. Sobre el detenido, las fuentes
indicaron que habría estado detenido hasta hace pocos meses en la cárcel de Coronda, aunque no
aclararon si ya había cumplido su condena o si se encontraba bajo algún régimen especial de
libertad.