La espera fue extensa. Mientras salían de a uno los jugadores del vestuario,
Gustavo Alfaro dilataba su llegada a la sala de conferencias. Pasadas las 20 el técnico auriazul se
hizo presente para dar su punto de vista acerca de la derrota. Por supuesto no se desentendió de la
bronca de la gente y aseguró que necesita un poco más de tiempo para que el equipo juegue como él
pretende. Lo primero que dejó en claro fue que la sensación del nuevo traspié fue "muy fea", debido
a que "la idea era arrancar con el pie derecho en condición de local", pero especialmente porque
"el equipo había jugado un buen primer tiempo. Lamentablemente en una ráfaga River se termina
llevando más de lo que mereció". De todas formas, la autocrítica llegó y en ese sentido, el DT
resaltó que "faltó la capacidad de resolver el partido y liquidarlo en un momento favorable. Por no
hacer eso terminamos pagando un precio demasiado alto".
"Por lo que hizo Central, lo más justo hubiese sido un
empate. En el primer tiempo River manejó más tiempo la pelota, pero le costó llegar y las
situaciones más claras fueron nuestras. Algo similar sucedió en el complemento", dijo Alfaro.
El partido sufrió un quiebre tras el gol de Galmarini,
apenas un par de segundos después de la salida obligada de Ezequiel González. El técnico aclaró que
la baja del Equi fue "por una molestia en el posterior. Me dijo que se le había endurecido la
pierna justo cuando estaba haciendo el cambio de Escobar por Franzoia y por eso decidí el ingreso
de Zelaya".
Fue un minuto fatídico para el canalla (62’), que
además de sufrir el empate comenzó a jugar con un nuevo esquema. "Es lógico que al no tener más a
Ezequiel el equipo haya perdido una gravitación de juego importante", apuntó.
Ya con un par de resultados puestos de los equipos que
pelean abajo con Central, Alfaro lamentó "la chance inmejorable de sumar que tuvimos. Pero esto es
así, es largo. Son 19 fechas y más allá de que a veces le va a tocar ganar a uno y otras a otro,
esto va a ser largo hasta el final".
El fastidio de la gente tras el partido también fue motivo
de análisis del técnico canalla. "Es lógico que el público se vaya con bronca porque ve que nos
cuesta ganar de local, más cuando los partidos se nos presentan favorables. Cada fecha que pase
esto la manifestación de la gente se repetirá y lo entendemos porque nosotros también estamos con
bronca", agregó.
En lo que lleva al frente del primer equipo auriazul,
Alfaro dirigió 12 partidos, de los cuales ganó dos, empató dos y perdió los otros ocho. "La verdad
es que nunca me había pasado algo así, pero esto es fútbol y hay que afrontarlo como viene. Siempre
dije que quería tener la oportunidad de estar todo un campeonato para terminar de plasmar la idea
de un equipo", concluyó el DT.