Me llamo Cristián Saavedra. Mi intención es efectuar una aclaración y un pedido formal de disculpas. El 18 de julio La Capital publicó la noticia de que una mujer de 77 años de Arroyito va a juicio oral por enviar una encomienda con cocaína a España disimulada en una cabeza de caballo. Tal cosa es tan cierta como que esa mujer es mi abuela y yo aparecía como destinatario del envío. Esta situación es producto de una maniobra de una persona de Rosario que se alojaba momentáneamente en mi casa, de la que fuimos víctimas y que podemos explicar. Pero el motivo de esta nota no es señalar esto. En el artículo periodístico y en la causa judicial se nombra, a partir de dichos de mi abuela, a un amigo y vecino de Rosario que vive ahora en España, en la misma localidad donde yo resido hace 11 años. Quiero aclarar por este medio que Gerardo Pérez, lamentablemente mencionado, no tiene vinculación alguna con el caso que tiene a mi abuela como



































