El señor presidente electo ha manifestado durante toda su campaña que el país mejor que soñamos y que podemos ser lo haremos entre todos o no será posible. Estoy plenamente convencida de ello y desde siempre. Por esa razón me permito hacer algunas sugerencias sobre pequeñas acciones al alcance de todos. Mantener limpias las calles y aceras: no arrojar en ellas papeles ni envases, ni basura alguna que luego terminan obstruyendo los desagües; enseñar a nuestros hijos o nietos a no hacerlo. También en las escuelas trabajar para que los alumnos no arrojen todas las hojas de sus cuadernos y carpetas en las veredas, como habitualmente hacen los últimos días del ciclo escolar; separar los residuos en casa y depositarlos en los contenedores correspondientes, y si observamos a quienes suelen buscar en esos contenedores algo que pueda servirles pero que, al mismo tiempo, arrojan residuos en las veredas, digámosles, con buenos modales, que no lo hagan o que regresen al contenedor lo que hayan tirado fuera. Si sacan de paseo a sus perros, lleven una bolsita para juntar sus excrementos. Si cada uno de nosotros hace esto —que no es lo único, por cierto— ya estamos contribuyendo, y podemos hacerlo. Gracias.



































