En un contexto económico de incertidumbre, donde los precios parecen nunca tocar un techo, los ciudadanos buscan las mejores maneras para surfear esta ola de aumentos, sobre todo en el rubro alimentos. Con la inflación creciente, es difícil tener alguna certeza con respecto a cuánto puede o debe salir cada producto. Además, con la eliminación de los controles de precio por parte del nuevo gobierno, esta inquietud se incrementa.
En charla con La Capital, Ignacio Pandullo, abogado y coordinador de asuntos jurídicos del Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac), una asociación sin fines de lucro que trabaja en la defensa de los derechos de los consumidores, compartió una serie de consejos para que los usuarios puedan defenderse de la mejor manera posible frente a esta situación de incertidumbre económica.
El Cesyac se especializa en microeconomía, mes a mes este organismo releva los datos de la canasta básica, tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en Rosario. En ese sentido, antes de hablar sobre la situación actual Pandullo expresó que es muy importante repasar de donde venimos, un noviembre "muy complicado" con respecto a los precios, en el que la canasta básica en la ciudad llegó a $536.079,01, lo que significa un aumento del 22,5% con respecto al mes pasado. Por otro lado, el coordinador de asuntos jurídicos del Cesyac sostuvo que luego de los anuncios del ministro de Economía Luis Caputo la situación "se complicó aún más", y que la incertidumbre se traslada, sobre todo, a la economía familiar.
2023-09-14 supermercado by_CMutti 78814423.jpg
Tras la victoria de Milei en la segunda vuelta electoral, las empresas dieron por terminados los acuerdos de precios.
Archivo (Celina Mutti Lovera / La Capital)
La primera recomendación de Ignacio Pandullo, coordinador de asuntos jurídicos del Cesyac, para que los consumidores "defiendan" sus derechos es muy simple: caminar, buscar y comparar precios en distintos lugares, no quedarse con el primer número. El antiguo "camine señora, camine" puede ser muy útil para estos tiempos, en el que los precios pueden variar mucho en distancias cortas. Aclaró entonces que el "caminar", recorrer y comparar precios, no se limita al plano físico, sino que también puede realizarse mediante las tiendas virtuales.
En segundo lugar, Padullo recomendó "no convalidar los aumentos". Es decir, si un producto que no es esencial tuvo un aumento desproporcionado, en la medida de lo posible, se recomienda dejar de consumirlo. El abogado recordó que muchas veces hay aumentos "por las dudas", ya que no hay un patrón en los precios, por eso sugirió: "Si no es esencial, no hay que consumirlo. No hay que convalidar ese aumento, hay que mostrar nuestra mayor herramienta de protesta dejando de consumir".
Además, el coordinador de asuntos jurídicos del Cesyac aconsejó buscar sustitutos, si un producto aumentó mucho, buscar otro artículo que cumpla la misma función. En ese sentido, pone el ejemplo del tomate, artículo que tuvo un aumento desmedido en el último tiempo y sugiere reemplazarlo en la ensalada por otra verdura de menor precio, como la zanahoria.
Por último, sugirió dejar de lado aquellos consumos que no son esenciales, por lo menos hasta que la situación económica se acomode.
VERDULERÍAS DEL CENTRO.jpg
Frente al aumento desmedido de algunos productos, se recomienda buscar sustitutos, artículos que puedan cumplir la misma función por un precio más bajo
Por otro lado, también en charla con La Capital, Solange Bobbet, la nueva titular de la Oficina Municipal del Consumidor coincidió con el diagnóstico de Palludo. La funcionaria afirmó que en este momento los consumidores deben ser "cautelosos" a la hora de comprar, ya que es muy complicado encontrar "claridad" en los precios, y que frente a esto los comerciantes se protegen "por las dudas" y realizan aumentos, lo que perjudica a los usuarios y consumidores, el último eslabón de la cadena.
>> Leer más: Supermercadistas revelan que hay productos que aumentaron hasta un 200%
La titular de la Oficina Municipal del Consumidor también compartió algunos consejos para que los consumidores se defiendan frente a estos aumentos. Por un lado recomendó prestar particular atención a las promociones con tarjeta de crédito, y sugirió siempre leer la letra chica, como el tope de reintegro y los días en las que estos descuentos funcionan.
Por otro lado, Bobbet recordó que los pagos con tarjeta de débito y crédito en un solo pago deben tener el mismo precio que el pago en efectivo. Bobbet expresó que el supuesto descuento por pago en efectivo en realidad es un "recargo encubierto". En estos casos, la titular sugirió que los consumidores deben "hacer valer sus derechos y denunciar" en la Oficina de Defensa del Consumidor, para que las autoridades intervengan.