El poder adquisitivo del salario se derrumbó en el último trienio: los trabajadores argentinos perdieron el equivalente a entre tres y siete sueldos en ese período y la mayor caída real se dio entre marzo 2018 y el mismo mes de 2019.

Los trabajadores del sector formal fueron los que menos perdieron poder adquisitivo.
El poder adquisitivo del salario se derrumbó en el último trienio: los trabajadores argentinos perdieron el equivalente a entre tres y siete sueldos en ese período y la mayor caída real se dio entre marzo 2018 y el mismo mes de 2019.
Así se desprende de un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), elaborado por Nadin Argañaraz, el cual precisa que “hoy un trabajador percibe un salario que ha perdido entre un cuarto y un quinto de su valor real comparado con tres años atrás” y los más afectados fueron los del sector informal, pero también los que integran el universo del empleo privado registrado y el empleo público.
El economista indicó que “el sector más perjudicado es el privado no registrado (informales) con una pérdida de 6,8 salarios en tres años”, lo que equivale al 18,9% de su capacidad de consumo en el trienio (6,8 salarios en 36 meses).
A modo de ejemplo planteó que “un trabajador informal que tuvo en marzo 2021 un ingreso mensual de $30.000 debería recibir una compensación por única vez de $204.000 para recuperar el consumo perdido en los últimos tres años”.
Otro cálculo es la suba del salario para recuperar la capacidad de consumo de marzo de 2018. Sobre ese mismo ingreso de $30.000, el sueldo debería ascender a $40.486.
El segundo sector más afectado es el del empleo público, con una pérdida de 4,7 salarios, lo cual equivale al 13% de su capacidad de consumo durante los tres años. Y, por último, el sector privado registrado perdió 3,6 salarios, o el 10,3% de su capacidad de consumo en el trienio analizado.
La recesión macrista
Tomando los datos del índice de salario real del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el informe de Iaraf concluye que “si se toma como referencia a los salarios de marzo de 2018, se aprecia que tres años después su valor real se redujo un 15,6% para el sector privado registrado, 20,7% para el sector público y 25,9% para el sector privado no registrado”.
A pesar de que el período de pandemia fue crítico para la economía y los ingresos de las personas y los hogares, relevamiento muestra que “para los tres sectores de trabajadores (informal, formal y público) la mayor caída real se dio entre marzo de 2018 y marzo de 2019”, durante los dos últimos años del gobierno de Mauricio Macri.
“La actividad económica inició una caída en 2018, que siguió en 2019 y 2020, año de inicio de la pandemia”, puntualizó el relevamiento y precisó que entre 2017 y 2020 terminó cayendo un 12,3%.
En tanto, en marzo de 2021 el IPC nacional tuvo un crecimiento interanual del 43%, mientras que los salarios del sector privado registrado y del sector público (nacional y subnacional) crecieron 32% interanual. Por su parte, los salarios del sector privado no registrado (informales) crecieron 37% interanual.
En el último trienio la inflación promedio anual fue del 48%, alcanzando su máxima variación interanual en mayo de 2019 (57%).
Por otra parte, señala que la exención del impuesto a las ganancias para trabajadores con sueldo bruto de hasta alrededor de $150.000 “va a significar un aumento nominal del sueldo neto”. Además, que este incremento “se va a potenciar con la devolución mensual de lo retenido en la primera parte del año”.
De todos modos, para Iaraf “la clave de la mejora de los salarios reales está en la reactivación de la economía y en la disminución sostenida de la inflación”, pero mientras éstas no se estabilice en tasas bajas “se hace más difícil la recuperación de los salarios reales”, planteó.
“Si bien todos los trabajadores han perdido poder adquisitivo en los últimos tres años, los más perjudicados han sido los trabajadores informales, cuyo poder de negociación salarial es muy bajo”, concluyó Iaraf.

