El lanzamiento de la ofensiva militar de Rusia contra Ucrania convulsionó al mundo y los mercados internacionales de commodities sintieron el impacto. La primera reacción fue una fuerte disparada de las cotizaciones de los cereales y las oleaginosas en Chicago, que durante la apertura de la rueda treparon más de 5% y llevaron a la soja a cotizar al límite de los u$s 644 la tonelada, el valor más alto en una década, mientras el petróleo y el oro no encontraban un techo. Al cierre de la jornada, la oleaginosa cerró con valores negativos por una profusa toma de ganancias que la hicieron descender 1%, una tendencia que los analistas consideran un movimiento provisorio y meramente especulativo.
De este modo, los precios del trigo y el maíz cerraron con fuertes alzas en Chicago impulsados por las preocupaciones que genera el avance ruso sobre Ucrania y la interrupción en el flujo del comercio en la región. El cereal fino trepó más de 5% en el mercado de futuros estadounidense y alcanzó un máximo en más de nueve años y medio: así, el contrato trigo 03/22 sumó u$s 18,37 (que representó una suba de 5,7%) y finalizó en u$s 340,25 la tonelada.
“Ucrania y Rusia representan en conjunto 29% de las exportaciones globales del cereal”, recordó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), cuyos analistas consideraron que “el conflicto geopolítico dio sostén a los precios internacionales de algunos de los productos que Argentina exporta” y eso “implica una mejora en el ingreso de divisas de la cadena agroalimentaria, en un momento decisivo para la estabilidad monetaria en nuestro país”. Sin embargo, advirtieron sobre los efectos negativos que podría traer para el país la escalada bélica, especialmente sobre la inflación y la política monetaria de Estados Unidos.
La soja cerró con caídas luego de haber alcanzado un máximo desde 2012 durante la rueda: el contrato marzo bajó u$s 4,96 (0,80%) hasta u$s 610,50 la tonelada.
Mercado financiero
Por su parte, el Merval en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y las ADRs argentinas cerraron en rojo afectados por la situación bélica. La bolsa porteña bajó 2,88% y las acciones de empresas argentinas en Wall Street cedieron hasta 8,2%.
En tanto, en el mercado de deuda, los bonos en dólares cerraron la jornada con bajas de 30 centavos en promedio. Por su parte, los títulos en pesos ajustables por CER cerraron con incrementos de 0,4% en promedio para toda la curva. En ese marco, el riesgo país aumentó 1,4% hasta los 1.760 puntos básicos.
El precio del barril de petróleo cerró en Nueva York con leves subas, tras haber superado en el inicio de la jornada los 100 dólares, en una jornada fuertemente marcada por la tensión bélica y las consecuentes sanciones anunciadas por la Casa Blanca. El barril de la variedad WTI ganó 1,3% para cerrar en 93,30 dólares mientras que el tipo Brent subió 2,6% y se pactó en 99,40 dólares.
Estados Unidos está trabajando con los principales países consumidores para coordinar una nueva liberación colectiva de las reservas estratégicas de petróleo, para intentar que los precios de la energía no impacten sobre la inflación, al tiempo que continúa eximiendo a los suministros rusos de crudo y gas de las sanciones, según reportó la agencia Bloomberg.
Los analistas consideran que la guerra entre Rusia y Ucrania tendrá impactos económicos inmediatos sobre el mercado mundial y las consecuencias serán diversas para la Argentina.
En ese sentido, Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (Cene) de la Universidad de Belgrano, explicó que esta situación generará “una caída de la tasa de crecimiento de la economía mundial” y también tendrá un fuerte impacto en el mercado energético. “Rusia es un importante productor y exportador de gas y un 40% del consumo europeo es provisto por ese país”, dijo Beker. “Esto tendrá un efecto alcista en el precio del gas y en la disponibilidad de gas licuado a escala mundial”, aclaró.
En cambio, previó un alza en el precio de cereales y oleaginosas generado por una merma de la oferta.
Finalmente, la guerra “tendrá un impacto en los mercados financieros”, porque “como en todo momento de turbulencia, se espera una liquidación de activos financieros en favor del oro y del dólar, que son los activos de reserva por excelencia”, dijo Beker y planteó que “la suerte del dólar estará atada al rol que juegue EEUU en el conflicto”.
“El aumento en el precio de nuestras exportaciones primarias puede ser un factor positivo, aunque el menor crecimiento de la economía mundial conspirará contra el resto de nuestras ventas al exterior, y deberemos hacer frente a un abultamiento de la factura por las importaciones de energía”, apuntó el economista.
El impacto del conflicto en la economía Argentina
¿Cómo impacta en la Argentina el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania? La pregunta se repitió ayer con el inicio de la ofensiva militar.
Los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, Emilce Terré y Guido D’Angelo señalaron que “el conflicto geopolítico dio sostén a los precios internacionales de algunos de los productos que Argentina exporta, como trigo, aceite de girasol y cebada y eso implica una mejora en el ingreso de divisas en un momento decisivo para la estabilidad monetaria del país”.
Sin embargo, aclararon que “la oportunidad concreta de aumentar la participación en el abastecimiento a países donde exportan las regiones en conflicto existe siempre que Argentina dé un paso decisivo en su fomento a las exportaciones”.
También advirtieron que, más allá de que se observan oportunidades comerciales, un escenario bélico está lejos de ser deseable desde el punto de vista humanitario y comercial”. Si bien puede haber disrupciones, “ni Rusia ni Ucrania proyectan retirarse de los mercados de commodities”, indicaron y señalaron que “no hay que perder de vista la evolución de la inflación mundial y la política monetaria de Estados Unidos”, ya que ambos impactan sobre los mercados de commodities agrícolas. “La interdependencia de estos factores tiene efectos sobre la evolución de las cuentas externas argentinas”, concluyeron.