
El economista analizó el impacto de la volatilidad financiera y la suba de tasas de interés. Orlando Ferreres presentó en Rosario el libro "Mirando al futuro"
Por Alvaro Torriglia
Los economistas Fausto Spotorno y Orlando Ferreres estuvieron en Rosario.
“El gobierno decidió sacar las Lefi, que eran títulos cortos, para canjearlos por títulos más largos, las Lecap, en un periodo preelectoral, en el que todo el mundo prefiere estar corto”. Con esta amonestación, Fausto Spotorno, director del centro de estudios económicos Orlando Ferreres Y Asociados, analizó el proceso que llevó a la actual situación de inestabilidad en los mercados. El economista se mostró confiado que la reciente intervención del Banco Central traerá calma, aunque “en un nivel de tasas altas”. Esto tendrá impacto en “la actividad económica que “va a quedar frenada por un tiempo”.
Spotorno, ex integrante del consejo de asesores económicos de Javier Milei, estuvo en Rosario junto al presidente del centro de estudios que dirige, Orlando Ferreres, quien presentó su libro “Mirando al futuro”. El trabajo, elaborado junto a Marta Barros, se centró en el empalme de las series históricas de la economía Argentina, una contribución muy fuerte a la discusión tan actual sobre el recorrido económico del país.
La visita fue organizada por Adrián Giacchino, de AMG y Asociados, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con OJF. En una rueda de prensa previa a la reunión que mantuvieron con el consejo directivo de la Bolsa, se refirieron a la volatilidad que exhiben en las últimas semanas los mercados cambiario y financiero.
En ese sentido, Spotorno consideró que “el problema se generó cuando el Banco Central decidió dejar de garantizar la liquidez”. Si bien estimó que la situación “se va a ir calmando”, consideró que lo hará “en algún nivel de tasas altas”. Por distintas vías, esto afectará el consumo. “Los bancos se frenan, y eso frena el crédito, que a su vez frena mercados como el automotor, que venía creciendo mucho”, apuntó.
“No es que la tasa de interés estaba baja antes, simplemente el gobierno garantizaba cierta liquidez y eso calmaba un poquito la temperatura, cuando decidió dejar de hacerlo, , empezamos con este problema de las tasas de interés”, describió.
El economista entiende que “el Banco Central es la clave del momento” ya que “algo está tratando de hacer, aumentando los requisitos de reserva de los bancos”. Esta intervención a tendrá su costo en la actividad económica pero “sí va a hacer que la inflación se mantenga baja y el dólar estable hasta que el gobierno le encuentre una vuelta a este problema de la deuda de corto plazo”.
A partir de ahí, el deadline electoral abre distintas interpretaciones. “Si pensás que todo lo que pasó en el mercado cambiario es coyuntural, por las elecciones, el dólar, en estas condiciones y con estas tasas, en algún momento debería empezar a bajar”, dijo. En ese caso, el gobierno tiene espacio para soltar las tasas. Si la interpretación es más de largo plazo, en cambio, la conclusión es que “el tipo de cambio se tiene que acomodar porque Argentina no da para este tipo de cambio real”.
Spotorno llamó la atención sobre el aumento del déficit externo, que “en los dos últimos trimestres se agrandó justamente con un tipo de cambio que había bajado mucho”. Y se mostró preocupado porque ese déficit no está siendo cubierto por entrada de capitales sino por deuda. “Si esa provisión de dólares viene de deuda externa o por la quema de reservas, diría que no es sostenible, hubo durante el blanqueo una entrada del propio argentino que se había dolarizado en exceso en 2022 y 2023, ahora creo que eso se va a ir corrigiendo pero no sé qué tan rápido”.
En este marco, las proyecciones del estudio Orlando J. Ferreres, que elabora uno de los índices de actividad económica más consultados, son las de un freno en la actividad. “Todavía no la estamos viendo caer pero al frenarse los bancos se frena el crédito y con ello algunos mercados de consumo como el de los autos”, indicó.
La visita de ambos economistas se enmarcó en la presentación del libro “Mirando al futuro”, que escribió Ferreres junto a Marta Barros. La obra, explicó el autor, resume el trabajo de la Fundación Norte y Sur, que se dedica a “realizar los empalmes de todas las series desde 1810 hasta ahora, y que son complicados porque tienen distintas bases y distintos componentes”.
Este empalme, subrayó, permite tener una visión más ajustada de lo que fue el recorrido económico de la Argentina. “Ahora no se puede discutir la cifra sino la opinión sobre las cifras; se discuten las políticas conservadoras, federales, de gobiernos militares y civiles; lo que no se ve es que, por ejemplo, a partir de 1930, la ruptura de la institucionalidad con el golpe de estado tuvo un costo muy grande”.
En otro aspecto, subrayó que el trabajo contribuye a responder preguntas como “¿qué hubiera pasado si todos los capitales que que se terminaron fugando por la inflación se hubieran invertido en Argentina?”. A su juicio, “hubiéramos seguido la tendencia que teníamos que seguir de Canadá, Australia y Nueva Zelanda”.
La obra incluye un programa de acción para alcanzar el crecimiento. “Tiene una lista de 150 temas que habría que arreglar, entre los que ya están dichos es el de gasto público”, dijo Ferreres, quien lo asimiló a un plan de gobierno, que recoge su experiencia durante la gestión de Carlos Menem.
“La formulación de las propuestas tienen que ver con esa experiencia de gestión, porque es más o menos lo mismo: volver al liberalismo,a la Constitución de 1853, con libertad económica y la expansión a partir del mundo de toda la producción agrícola ganadera que se produjo en esa época”.
El gobierno de Javier Milei también evoca esas épocas. Pero Ferreres marca algunas diferencias”. Por ejemplo, la gestión actual “tiene más una estrategia de eliminar normas que de construir incentivos”. Por otra parte, aclara: “Cuando fui viceministro de Economía, el 14 de julio 1989 quedé a cargo con una hiperinflación de 196%, o sea una inflación anual real efectivamente publicada por el Indec de 46.500.000,23%, bastante diferencia con la que Milei dice que asumió, del 17.000%, a la que llega proyectando la tasa de una semana”.
Su plan incluye la necesidad de realizar obras de infraestructura para aumentar las exportaciones, “un tema en el que “algo el Estado tiene que participar”. También propone cambios en la relación entre Nación y provincias. “Argentina tiene una gran complejidad porque tenés tres niveles de gobierno; en su momento, desde Norte y Sur propusimos agrupar al país en regiones en lugar de provincias”, dijo. Desde su punto de vista, “sacar las provincias tiene lógica del punto de vista económico, porque vos tenés un país donde el 60% de la economía es provincia de Buenos Aires y Capital Federal”. La conclusión de este razonamiento es que “la coparticipación federal de impuestos no tiene sentido, se basa prácticamente en sacarle a la provincia de Buenos Aires para distribuir”.



Por Martín Stoianovich

