Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribó este jueves a la Argentina para llevar adelante la revisión de las metas del programa acordado con el gobierno del presidente Javier Milei durante el primer trimestre de 2025.

La misión del FMI revisa el acuerdo firmado con la gestión Milei en un contexto de tensión institucional, desplome de los activos argentinos y mayor aversión al riesgo
La llegada de los representantes del FMI se produjo pocas horas después de que el Poder Ejecutivo forzara la salida de Marco Lavagna de la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribó este jueves a la Argentina para llevar adelante la revisión de las metas del programa acordado con el gobierno del presidente Javier Milei durante el primer trimestre de 2025.
La delegación está encabezada por el director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Luis Cubeddu, junto con el jefe de misión para la Argentina, Bikas Joshi.
La llegada de los representantes del Fondo se produjo pocas horas después de que el Poder Ejecutivo forzara la salida de Marco Lavagna de la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en medio de la controversia por la actualización de la metodología de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Desde el Indec, con Lavagna al frente, se había informado que la nueva fórmula para medir la inflación comenzaría a aplicarse este año. Incluso, estaba prevista para el próximo martes la publicación del dato correspondiente a enero bajo el nuevo esquema. Sin embargo, el presidente Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, resolvieron postergar su implementación hasta que, según indicaron, se “normalicen los precios”.
En paralelo, los activos argentinos atravesaron este jueves una jornada negativa, con fuertes caídas en las acciones que cotizan en Nueva York y una nueva suba del riesgo país, que se alejó de los mínimos recientes en un contexto de creciente aversión al riesgo y tensiones políticas locales.
Los papeles de empresas argentinas que operan en Wall Street (ADRs) llegaron a registrar bajas de hasta el 8%, encabezadas por Bioceres. También se destacaron las pérdidas de los bancos Grupo Supervielle (-7,4%) y BBVA (-7,1%). En el mercado local, el índice S&P Merval retrocedió un 2,9% medido en pesos.
El deterioro del clima financiero también alcanzó a la deuda soberana. Los bonos en dólares extendieron su racha negativa: los Globales cayeron hasta un 0,8%, con el GD46 como principal referencia, mientras que los Bonares cedieron hasta un 1,4%, liderados por el AL41.
Este comportamiento impactó de lleno en el riesgo país, elaborado por J.P. Morgan, que registró su mayor incremento en casi tres meses y se encaminó hacia los 520 puntos básicos. De esta manera, volvió a quedar por encima del umbral de los 500 puntos que había logrado perforar la semana pasada.
Analistas del mercado atribuyen la baja de los activos a una combinación de factores, entre los que sobresale el denominado “factor Lavagna”. La salida del titular del Indec sumó un nuevo foco de incertidumbre para los inversores, particularmente en lo referido a la transparencia de las estadísticas oficiales.
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El retroceso de los activos argentinos también se vio potenciado por un clima externo adverso. En Wall Street, los principales índices de Nueva York —Dow Jones, Nasdaq y S&P 500— operaban con caídas cercanas al 1%, presionados por el desempeño del sector tecnológico y por datos de empleo en Estados Unidos que resultaron peores a los esperados.
Si bien los balances de las grandes compañías tecnológicas cumplieron o superaron las previsiones de los analistas, el mercado también tomó nota de proyecciones que despertaron cautela, como una eventual escasez de chips para el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial (IA).
En ese marco, el Bitcoin retrocedía por debajo de los 70.000 dólares por primera vez desde noviembre de 2024.
Las acciones de empresas argentinas listadas en Estados Unidos profundizaban así las pérdidas, con caídas de hasta el 7%, como en el caso del banco Supervielle. Otras entidades financieras, como BBVA, Galicia y Macro, también operaban con fuertes números en rojo.
En contraste, el mercado cambiario mostró una nueva jornada de estabilidad. El dólar mayorista registró una baja del 0,1% y se ubicó en torno a los $1.446, mientras que el dólar para el público en el Banco Nación cerró en $1.460.

