Analistas consultados, como Agustín Cramo, advierten que la disparada de la divisa europea se
debe, sobre todo, al denominado “carry trade”, mecanismo por el cual se invierte en
monedas que ofrecen un alto interés, a partir del endeudamiento en otras, como el dólar, que están
atadas a un bajo costo.
¿Y esta política de tasas bajas por qué ocurre? Por la necesidad del gobierno norteamericano de
reactivar su economía –tras el duro golpe sufrido– y por ello, se ve obligado a
mantener la política de “dinero barato”, por varios meses, aunque esto le signifique
permanecer con un dólar debilitado por cierto tiempo.
Una cuestión de tasas
Para Manuel Solanet, de INFUPA, “el principal factor que incide en la cotización
dólar/euro es la política de bajas tasas que lleva a delante la Reserva Federal. Esto le confiere,
de por sí, un mayor atractivo a la divisa europea”. “Lo que más va a penalizar al dólar
no son los ciclos económicos sino las tasas de interés, por la sensación de que van a continuar
siendo bajas”, aseguró Fernando Hernández, de Inversis Banco.
Con el euro por las nubes, la semana pasada todas las miradas estuvieron puestas en las
conclusiones de la habitual reunión bimestral de la Reserva Federal. Una variación en los actuales
tipos de interés, estaba totalmente descartada. Pero se esperaban pistas sobre cuáles iban a ser
los siguientes pasos del regulador monetario. Sin embargo, Ben Bernanke fue contundente al asegurar
que en su país se mantendrán los niveles actuales por un período extenso y advirtió que las medidas
anticrisis tienen fecha de caducidad: finales del primer trimestre de 2010.
“Los mercados están descontando que en los Estados Unidos, la política monetaria va a
seguir baja y que en Europa se va a endurecer, lo que va a provocar que el euro suba”,
explicó Juan Carlos Martínez, economista del IE Business Scholl.
Por otro lado se espera que los Bancos Centrales de otras latitudes avancen en subir las
respectivas tasas de interés que rigen a sus monedas, antes de que lo haga Estados Unidos. Y ésta
es una importante "mochila" que pesa sobre el billete verde, obligado a esperar primero que se
logre una incipiente recuperación económica en su país.
En definitiva, este diferencial atraería a más inversores a volcarse a otras monedas y a otros
mercados.
¿Cuánto costará el euro a fin de año?
En la actualidad, todas las miradas convergen a una relación, hacia fines de año,
rondando los u$s1,5 por cada unidad.
La eventual suba en los tipos de interés en la Eurozona atraerá dinero al viejo continente y
servirá como trampolín para su moneda. Es por ello que varios analistas predicen que llegará a ese
valor e, incluso, podría superarlo.
Si bien, a primera vista, esta cifra parecería ser levemente superior a su actual cotización,
haciendo las cuentas, surge una tasa de devaluación superior al 10% anual. Una variación nada
despreciable, habida cuenta que cualquier rendimiento en dólares, no supera el 3 o 4 por
ciento.
Fernando Izzo, director de ABC Mercado de Cambios, sostuvo en diálogo con iProfesional.com, que
“hoy se habla de u$s1,5 para fin de año”.
Fausto Spotorno, economista del estudio Orlando Ferreres y Asociados, fue más allá y advirtió
que “para fin de año, tranquilamente podría superar esa barrera”.
"La tendencia general para el dólar sigue apuntando a la baja", dijo Marcus Hettinger, estratega
cambiario de Credit Suisse en Zurich, anticipando para el euro una cotización similar a la ya
mencionada.
En la práctica, esta proyección también la convalida el mercado, tal cual surge de las
cotizaciones a futuro de la moneda europea en el Rofex de Rosario.
Mayor demanda de ahorristas
La “chatura” que ofrece el dólar en este último tiempo, indujo a los ahorristas a
buscar alternativas más allá del billete verde.
Desde la casa de cambios porteña Giovinazzo, una de las que reúne el mayor volumen de
operaciones del mercado, informaron que "se nota que hay mayores consultas y vemos que la demanda
de euros viene creciendo por parte de los particulares”.
”Notamos que la gente está buscado diversificarse y despegarse un poco del ahorro por
medio del dólar", señaló un directivo de la entidad.
En tanto, Juan Diedrich, de la firma Capital Market, aseguró que “desde hace 3 o 4 semanas
aproximadamente, se está notando la debilidad del dólar y esto hace que la gente mire con otros
ojos al euro”.
"Esto se debe a que los inversores advierten que, tras la fuerte emisión realizada en los
Estados Unidos en el salvataje, aumentaron los riesgos de inflación y esto atenta contra la moneda.
Lo cierto es que la gente busca diversificarse más y va perdiendo el miedo, de a poco, en buscar
una divisa alternativa ", señaló.
Ahora bien, el euro es una moneda que, de adquirirla, debe ser para mantenerla a mediano o largo
plazo.
En este sentido, Carlos Risso, de Notibancos.com, expresó que " la amplia brecha que existe
entre la compra y la venta implica que, para obtener alguna rentabilidad, el ahorrista debe
conservarla por un buen tiempo”.
Perspectivas
"Es difícil ser optimista respecto al dólar", señala Adam Boyton, un estratega de divisas
para Deutsche Bank, en Nueva York.
Existen diversos factores que inyectan pesimismo a corto plazo: los líderes de las 20 mayores
economías del mundo esbozaron un plan apuntado a estimular a los Estados Unidos a ahorrar más y a
mostrar una mayor disciplina fiscal.
A la vez exhorta a China a cambiar la orientación de su economía, desde las exportaciones al
consumo interno.
Si el plan cobra fuerza, los inversores anticipan que el dólar estará bajo una mayor presión, a
medida que el gigante asiático y otros países de esa región traten de apreciar sus monedas.
Mientras, es improbable que los EE.UU. oponga mucha resistencia al debilitamiento de su divisa:
en el fondo un dólar bajo aumenta su competitividad, un factor clave para mejorar su balanza
exterior.
En este sentido, cabe destacar que la situación de las cuentas públicas de la economía
estadounidense tampoco ayudan mucho a su recuperación. “Con un déficit previsiblemente
superior al 12% el atractivo del dólar se ve seriamente afectado”, explicó el analista Pablo
Guijarro.
Sin embargo, aquellos que firman el deceso del dólar se enfrentan a una paradoja: si la moneda
estadounidense se va a pique, difícilmente lo haga sola. Cabe recordar que, cuando el año pasado se
desató el pánico en todo el mundo, los inversores finalmente terminaron recurriendo a ella.