La crisis de Ueno Bank en Paraguay golpeó a casi mil trabajadores de una empresa tecnológica vinculada a la entidad que opera en la Argentina. Los trabajadores de Kaitel SRL -la firma a través de la cual opera en el país la tecnológica paraguaya ITTI, que integra el conglomerado del Grupo Vázquez vinculado al banco intervenido por el Banco Central del Paraguay (BCP)- denunciaron que no cobraron sus salarios de octubre y que parte del plantel recibió suspensiones por 30 días sin goce de sueldo, mientras otro grupo continúa trabajando de manera remota, sin certezas sobre los pagos.
La intervención de Ueno Bank, una entidad con 2,9 millones de clientes, desató una crisis financiera y política en Paraguay. El martes el Banco Central de Paraguay (BCP) inició el procedimiento de resolución del banco tras comprobar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido por la regulación. La decisión dejó a los ahorristas con restricciones para acceder a su dinero y el miércoles derivó en la renuncia del titular de la autoridad monetaria, Carlos Carvallo. Este jueves finalmente renunció del presidente Santiago Peña, quien quedó bajo presión por su relación previa con el grupo: fue inversor de la sociedad controlante de Ueno hasta marzo de 2025.
En Buenos Aires, un grupo de trabajadores se concentró este jueves frente a las oficinas de la empresa, ubicadas en el piso 12 de La Pampa 1445, en el barrio de Belgrano, para reclamar explicaciones sobre su situación laboral. “No nos están dando explicaciones y la gente de recursos humanos tampoco está dando la cara”, señaló Jorge Martín, uno de los empleados afectados.
Según explicó, la modalidad de cobro combinaba una parte del salario en pesos, depositada en la Argentina a través de Kaitel, con un complemento en dólares abonado mediante plataformas internacionales como Deel. La crisis del grupo interrumpió esa cadena de pagos y dejó al personal sin cobrar.
La comunicación de las medidas llegó por correo electrónico. Martín cuestionó tanto la falta de información como la forma en que la empresa notificó las suspensiones. “Quedó todo cortado, no cobramos el sueldo de este mes. Nos mandaron un mail totalmente irregular porque no hubo una comunicación fehaciente por carta documento de suspensión de actividades; fue sólo un mail donde dice que algunos estamos suspendidos y otros no”, relató.
Suspensiones sin goce de sueldo
De acuerdo con las notificaciones internas difundidas entre los trabajadores, la compañía dispuso suspensiones sin goce de sueldo desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre inclusive, e invocó razones de fuerza mayor. A otro grupo le indicó que debía continuar con sus tareas de manera remota.
Según las comunicaciones, la empresa reconoció que busca fondos para cancelar los salarios de octubre, aunque no ofreció precisiones sobre cuándo concretará los pagos ni sobre la continuidad de las remuneraciones.
Además de la preocupación por afrontar los gastos cotidianos, los trabajadores plantearon dudas sobre cómo se computan los aportes, el aguinaldo y una eventual indemnización bajo el esquema de remuneración dividido entre pesos y dólares.
Mientras esperan una respuesta de la compañía, los trabajadores mantienen el reclamo frente a las oficinas de Belgrano. Su principal preocupación es cobrar los salarios adeudados y conocer qué ocurrirá con sus puestos de trabajo. “Vamos a seguir acá hasta tener respuestas, somos trabajadores y trabajadoras comunes, no tenemos nada que ver con la política partidaria”, sostuvo Martín.