El GP de Brasil es un clásico de la Fórmula 1, que no perdió su estatura de carrera oficial desde 1973, apenas ausente en el 2020 de pandemia. Un año antes, en esta misma Interlagos pero entonces de interminables 2 minutos y medio la vuelta, Carlos Alberto Reutemann se hacía con el primer GP disputado allí, pero sin puntos. Una especie de ensayo no oficial. Ahora se denomina Gran Premio de San Pablo, desde 2021, una anécdota. El país hermano que desde este viernes recibirá a una multitud de argentinos, está adelante como el gran referente sudamericano. No era así, lo es ahora. Más cuando este fin de semana, no solo tendrán a Gabriel Bortoleto para apoyar, sino también a Rafael Camara, el debutante absoluto con Haas. Claro, a los tuercas de Argentina que viajaron, a los que lo verán en todos los rincones del país, les alcanza y les sobra con el carismático Franco Colapinto.
Costó tanto volver a tener un piloto argentino en la Fórmula 1, que no por nada otra vez Colapinto produce una movilización increíble hacia el país vecino. El charter fletado este jueves desde el aeropuerto Islas Malvinas hacia San Pablo, y que tuvo a bordo a los enviados de Ovación y a un sinnúmero de rosarinos y residentes de pueblos y ciudades aledañas que se unieron a la propuesta de Carey Turismo, fue una clara muestra de ello. Lleno de entusiasmo por ver en la fantástica pista paulista, aggiornada a los tiempos que corren, al representante que les movió la estantería por talento conductivo ante todo, y por carisma.
Franco Colapinto, en el A-527
Es que Colapinto ya hizo vibrar los corazones argentinos, y del mundo, ¿por qué no?, antes de subirse este viernes a partir de las 12.30 al Alpine A526. Fue cuando el martes, luego de una presentación de uno de sus sponsors en la urbe paulista, se encontró en la puerta con el Alpine A-527, un viejo Renault 6 así bautizado, armado y ploteado como el que maneja, traído durante casi tres días por tres santafesinos desde Esperanza.
Franco Colapinto va por un Gran Premio de Brasil en el que pueda lucirse. El público argentino lo acompañará en masa.
AP
La escena de Franco agarrando el volante, encendiendo el 6 y adivinando las marchas al volante, fue épica. Como la vueltita que se dio junto a los tres aventureros que vivieron un momento sublime y cuyas imágenes recorrieron el mundo. Que para los que la vieron, hicieron acordar a una escena impresionante de la película "RUSH, pasión y gloria".
Como Niki Laura en RUSH
Los esperancinos del asiento de atrás del Renault 6 eran los dos italianos que levantaron a Niki Lauda, varado a pie en un camino rural junto a Marlene, que sería su esposa y era la que hacía "dedo". Y no solo pararon por él y no por ella, sino que le rogaron al austriaco que se pusiera al volante de un viejo 128. Claro, Nikolaus acaba de ser nombrado piloto de Ferrari y no podían creer encontrarlo ahí. Algo similar debe haberles pasado a los intrépidos santafesinos.
Ese prólogo levantó aún más las acciones de Colapinto en la previa a Brasil. Como su gran carrera de hace unos días en el Hermanos Rodríguez mexicano. Donde, pese a la quita de puntos, volvió a ser el piloto que deslumbró en el nuevo circuito de Madrid.
La previa de 2025, de la confirmación
El año pasado, el viernes previo a la carrera, a los periodistas argentinos que viajaron a Interlagos les llegó un mensaje el día previo de Alpine. Se los citaba a una conferencia de prensa a las 10 para hablar en castellano. Se sabía lo que se anunciaría: la continuidad de Colapinto en Alpine para el 2026. Ahora esa ratificación llegó mucho antes, una prueba de su enorme crecimiento que, por supuesto, debe ser refrendado carrera a carrera.
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El choque de 2024 bajo el diluvio cortó con lo que hasta ahí era un estreno inmaculado de Colapinto en la Fórmula 1, de la mano de James Volwes en Williams. En 2025 no tenía armas para pelear los puntos, pero vio la bandera a cuadros. Si en Interlagos ratifica la tendencia de México pueden esperarse buenas cosas, en medio de pronósticos de agua para sábado y domingo.
A las 12.30 acelerará por primera vez y completará su trabajo a las 16 para la segunda práctica. El sábado a las 11.30 cumplirá la FP3 y a las 15 la clasificación. A las 14 del domingo será la largada del GP de San Pablo, a 71 vueltas. Con tribunas llenas de argentinos esperando el premio de los puntos. Ahí donde otro argentino, Reutemann, hizo pata ancha durante una década.