En medio de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el riesgo país de la Argentina volvió a registrar una mala jornada y durante la rueda de ayer quedó a un punto de los 830 puntos. El mercado está atento.

El indicador subió 3%. Los bonos y las acciones argentinas en Wall Street cayeron, en una rueda atravesada por las elecciones en Estados Unidos
El mercado sigue atento al resultado electoral y su impacto sobre el respaldo financiero de Washington.
En medio de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el riesgo país de la Argentina volvió a registrar una mala jornada y durante la rueda de ayer quedó a un punto de los 830 puntos. El mercado está atento.
El indicador que elabora J.P. Morgan se ubicó en las 829 unidades, lo que representa un alza de 24 puntos o el equivalente al 3% en el día. Así, lleva un incremento de 5,3% en el mes, que solo lleva dos días hábiles, y supera el 45% en lo que va del año.
La rueda bursátil y cambiaria también estuvo marcada por las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier. El funcionario hizo referencia al programa financiero y las dudas que el mercado sostiene sobre la capacidad de pago de los compromisos en dólares. Al respecto aseguró que “Argentina no va a caer en default mientras Milei sea presidente”. También hizo referencia al índice que mide el J.P. Morgan, el riesgo país, al sostener: “Que suba el riesgo país no es algo que altere a la gente de a pie”.
El alza del indicador de J.P. Morgan surgió en medio de una jornada marcada por las elecciones legislativas estadounidenses, en las que se define qué partido —demócratas o republicanos— se quedará con la mayoría en el Congreso de ese país. El gobierno argentino mantiene los ojos puestos en el resultado. Entre los factores que repercuten en el país se ubica la ayuda financiera, que fue activada en octubre de 2025 y peligra en caso de que los demócratas consigan consagrarse victoriosos en la jornada electoral.
Para la consultora Outlier, las elecciones de medio término en EEUU tienen una lectura directa para Argentina, si una derrota fuerte del oficialismo recorta los márgenes de Bessent y el Tesoro, los activos locales sentirían el impacto. Pero la ecuación también tiene otra cara, si los demócratas no logran tomar el control de ambas cámaras, el mercado podría dar un respiro tras semanas de castigo relativo.
Mientras tanto, en este escenario, también presionan los bonos soberanos, que operaron con pérdidas de hasta 2% y traccionaron al alza el riesgo país argentino.
Por su parte, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también operaron con caídas de hasta 4%, entre ellas las de Globant, Cresud (-3,1%) y Loma Negra (-1,7%).
En el plano local, el Merval avanzó 1,4% y la Bolsa porteña registró un desempeño mixto, con ganancias y pérdidas. Entre las subas destacan Transportadora Gas del Sur (4%) y Banco Macro (3,2%); del otro lado quedan Transener (-1,7%) y Sociedad Comercial del Plata (-0,9%).
En el frente cambiario, el dólar minorista cerró en $1.570, con un aumento de cinco pesos, y el mayorista, en $1.551, lo que significó un nuevo máximo nominal, al tiempo que el Banco Central (BCRA) no intervino en el mercado cambiario ante una menor oferta de divisas.
Por su parte, el blue que se mantuvo estable en $1.565 en la jornada de ayer, prácticamente en línea con la cotización de los últimos días.
En tanto, los dólares financieros subieron. El contado con liquidación (CCL) cotiza en los $1.663,69, mientras que el MEP se mantiene en torno de los $1.571,91.
El movimiento del dólar coincidió, además, con una interrupción en la acumulación de reservas por parte del BCRA. La autoridad monetaria comenzó noviembre sin compras de divisas en el mercado oficial, después de cerrar octubre con un saldo positivo de u$s1.395 millones, casi tres veces el monto adquirido durante septiembre.
Sin embargo, las reservas internacionales brutas aumentaron u$s879 millones y finalizaron la jornada en u$s50.441 millones, recuperando el umbral de los u$s50.000 millones. La mejora respondió parcialmente a factores de valuación, aunque estos no explican la totalidad del incremento.
De cara a las próximas ruedas, el mercado seguirá atento a la oferta de dólares proveniente del complejo agroexportador, el sector energético y las operaciones de financiamiento corporativo y provincial. La disponibilidad de esas divisas será clave para determinar si el Banco Central consigue retomar las compras y sostener la acumulación de reservas.
En paralelo, la evolución de las tasas de interés en pesos y la demanda de cobertura cambiaria serán otras variables a monitorear, en un escenario en el que el dólar mayorista volvió a ganar terreno, pero las expectativas reflejadas en el mercado de futuros todavía no mostraron un ajuste de la misma magnitud.
Sobre la suba del riesgo país, el vocero presidencial consideró que la fuerte suba de este indicador es algo transitorio y que se debe a shocks externos. “El nivel de riesgo que significa un país como Argentina, que ha acumulado durante décadas muchos defaults, mucho más de lo que a nosotros nos gustaría, muchas situaciones graves de crisis cambiarias y demás, de desequilibrios fiscales y demás. Todo lo que hacemos en este gobierno es para no caer en esto. Ahora, el beta agresivo que tenemos hace que cuando hay shocks globales que impactan en la región, a la Argentina le impactan un poco más. Para nosotros esto es algo transitorio”, destacó y aclaró: “Estamos trabajando desde el día uno para este tipo de cosas, para que no alteren la vida de la gente”.




