Después de una semana de alta tensión en Unidos, radicales y socialistas acercaron posiciones sobre el paquete de seguridad que envió el gobernador Maximiliano Pullaro a la Legislatura.

Diputados de ambos espacios intercambiaron miradas sobre el proyecto. Apuntan a darle media sanción este jueves
Radicales y socialistas pulen diferencias sobre el paquete de seguridad que envió a la Legislatura el gobernador Maximiliano Pullaro.
Después de una semana de alta tensión en Unidos, radicales y socialistas acercaron posiciones sobre el paquete de seguridad que envió el gobernador Maximiliano Pullaro a la Legislatura.
“Estamos cerca de cerrar”, dijo a La Capital este miércoles a la noche un dirigente de la UCR.
El proyecto amplía las facultades de fiscales y policías. La iniciativa tenía preferencia para ser aprobada el jueves pasado en Diputados. Sin embargo, la UCR y el Partido Socialista (PS) no llegaron a un consenso y postergaron el tema para la sesión de este jueves.
Dentro del oficialismo había total hermetismo respecto de los puntos en que cada uno cedió para llegar a un texto que contenga a todos.
Los reparos del socialismo apuntan a los allanamientos sin orden judicial, las declaraciones e interrogatorios policiales sin abogado y los controles sobre las nuevas atribuciones. También alcanzan a los sistemas de inteligencia y recompensas.
En el PS advierten que la persecución penal corresponde al Ministerio Público de la Acusación (MPA) y cuestionan que el Ministerio de Seguridad provincial pueda asumir funciones que consideran propias de los fiscales.
A la vez, reivindican el papel de la Legislatura para revisar y mejorar las propuestas del Ejecutivo.
El radicalismo sostiene que el gobierno necesita más herramientas para profundizar la baja de la violencia y enfrentar a las organizaciones criminales. Recuerda que el proyecto ingresó en mayo y empezó a tratarse en octubre.
La Corte Suprema, la Defensa Pública y abogados penalistas plantearon objeciones. El MPA respaldó la necesidad de nuevas herramientas, aunque pidió ajustes al proyecto.
En ese escenario, Pullaro buscó este miércoles bajar el tono de la disputa, sin resignar ese reclamo. En la apertura de la Expo Seguridad, en Rosario, expresó su expectativa de que los diputados avancen hoy con las reformas.
“En Unidos no hay tensión, hay miradas que, a veces, no son iguales”, sostuvo. Defendió el derecho a pensar distinto y consideró que las diferencias fortalecen al frente. También dejó abierta la posibilidad de introducir mejoras al texto.
Al mismo tiempo, insistió en que la seguridad pública necesita las leyes y advirtió que la reducción del delito no significa que las bandas hayan dejado de operar. “Logramos contener el delito y la violencia, pero las organizaciones criminales están activas”, remarcó.
Pullaro volvió a respaldar a la Policía de Santa Fe y al Servicio Penitenciario y aseguró que seguirá fortaleciendo a ambas instituciones. Para la Casa Gris, el paquete busca sostener los resultados de la gestión y evitar un retroceso.
La sesión pasada expuso la dificultad de Unidos para traducir su mayoría legislativa en un acuerdo sobre una prioridad del gobernador. La UCR controla el Ejecutivo y el Senado, mientras el socialismo tiene un peso decisivo en Diputados.
El peronismo ya adelantó sus reparos en la sesión pasada, cuando se aprobaron la norma contra el comercio ilegal de celulares y los cambios en la Defensa Pública.
La perottista Celia Arena cuestionó la falta de garantías y la regulación de los allanamientos. Lucila De Ponti, del Movimeinto Evita, advirtió que ampliar las atribuciones policiales puede vulnerar derechos y consideró inconstitucionales varios artículos de la reforma.



Por Facundo Borrego

Por Azul Martínez Lo Re