El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró ayer su participación en el mercado cambiario con un saldo comprador de u$s 70 millones que, sumados a los cerca de u$s 100 millones que adquirió ayer, le permitieron recuperar margen de maniobra para abastecer de dólares a los importadores de bienes intermedios y de capital.
Las compras de los últimos dos días permitieron a la autoridad monetaria reducir las ventas oficiales en los primeros días de octubre a menos de u$s 50 millones, un nivel bajo dado el fin de la cosecha del sector agroexportador y la presión sobre el mercado de cambios en período preelectoral.
“Tenemos un compromiso con la estabilidad cambiaria. No queremos que haya sobresaltos en el mercado”, aseguró ayer el presidente del BCRA, Miguel Pesce, a la vez que destacó que “en los años donde hay procesos electorales siempre se desatan especulaciones” sobre el dólar.
Asimismo, señaló que “en el tercer trimestre el mercado cambiario sufre el estrés porque dejan de entrar los recursos provenientes de las cosechas gruesas y finas”.
“Estamos en ese momento y creo que lo vamos a atravesar con éxito, como lo atravesamos el año pasado”, afirmó Pesce.
Las compras del Central llegan luego de que el directorio de la entidad decidiera modificar el mecanismo por el cual se realizan los pagos anticipados de algunas importaciones, al determinar que durante octubre sólo se deberán cursar a partir del despacho a plaza de los bienes.
Esta medida estará vigente hasta el 31 de octubre y aplica sólo en los casos en que se estén realizando compras en el exterior por mayor valor de lo que se ha ingresado ya que, según argumentó el Central, desde junio se registran pagos por casi u$s 2.000 millones más que el valor de los despachos de mercadería a plaza.
La Unión Industrial Argentina (UIA) destacó el diálogo que el sector fabril tiene con el Banco Central y manifestó su confianza en que las recientes medidas tomadas sobre el dólar y las importaciones sean “algo coyuntural y no estructural”.
“El Banco Central nos avisó antes de tomar la medida, para ver cómo amortiguar el impacto en todo lo relativo a compras de insumos para la producción”, dijeron fuentes de la UIA. Si bien señalaron que la medida “va a complicar la operatoria de muchas empresas”, se mostraron confiados en que “en una mesa de trabajo se resuelvan los imponderables que surjan”.
“La semana que viene iremos monitoreando cómo afecta la dinámica de los distintos sectores y charlaremos con el BCRA para administrar los problemas que se vayan generando”, dijeron desde la UIA.
Por otra parte, la Secretaría de Finanzas informó ayer la salida al mercado de deuda en pesos de un nuevo instrumento de financiamiento, las Letras de Liquidez del Tesoro Nacional (Lelites), orientadas exclusivamente a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) y, sobre todo, para aquellos que buscan opciones de corto plazo.
El objetivo es generar incentivos para que más inversores se vuelquen a instrumentos de deuda del Tesoro en pesos y, así, aumente su financiamiento y se fortalezca el mercado de deuda pública en pesos.
Según informó Economía, el instrumento incluye una opción de precancelación anticipada de hasta el 40% del saldo invertido, a la vez que el precio y la tasa de colocación serán conocidos de forma previa por los oferentes.
“Este nuevo instrumento nos permite ampliar las posibilidades de financiamiento”, aseguró ayer el secretario de Finanzas, Rafael Brigo.