El secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, Ignacio Mántaras, destacó el retiro ordenado de casi 600.000 cabezas de ganado de las islas, en el marco de las acciones desarrolladas para prevenir el impacto fenómeno de El Niño en el agro.

El secretario de Agricultura y ganadería, Ignacio Mántaras, brindó detalles del plan de asistencia y contingencia. Destacó el retiro ordenado de casi 600.000 cabezas de ganado y analizó las perspectivas para el trigo, el maíz y la soja
Por Alvaro Torriglia
Se retiró el 85% de las 600.000 cabezas de ganado de las islas santafesinas por El Niño.
El secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, Ignacio Mántaras, destacó el retiro ordenado de casi 600.000 cabezas de ganado de las islas, en el marco de las acciones desarrolladas para prevenir el impacto fenómeno de El Niño en el agro.
El funcionario ponderó los resultado del plan de contingencia implementado por el gobierno para coordinar la asistencia al sector agropecuario frente a su su primer gran desafío: la evacuación del ganado en la zona insular del río Paraná. “Las acciones coordinadas por el Comité Operativo de Emergencia permitieron poner a resguardo a la mayor parte del rodeo”, señaló.
De acuerdo con los registros oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en la zona de islas convivían unas 700.000 cabezas de ganado, de las cuales 670.000 corresponden a bovinos. Se trata, aproximadamente, del 10% del stock vacuno provincial.
Mántaras explicó que “ante el ascenso paulatino de las aguas, la Secretaría de Agricultura puso a disposición en abril el Registro de Oferentes de Predios de Campo (Ropeca) para vincular de manera ágil a productores con necesidades de pastaje o traslado con establecimientos receptores en tierra firme”.
El funcionario señaló que ya se retiró el 85% de la hacienda de las islas, lo que equivale a unos 580.000 animales. “El proceso se realizó de forma ordenada y con mínimas pérdidas, favorecido por la velocidad progresiva del río y por tres semanas consecutivas sin precipitaciones”, indicó.
Apuntó que, en las primeras semanas , salieron las categorías comerciales, el ganado gordo, y posteriormente los rodeos de cría. Las aproximadamente 120.000 cabezas que permanecen en las islas responden a “una permanencia programada en tierras altas” para facilitar su arreo a las barcazas.
Mántaras remarcó un factor clave diferenciador respecto de crisis hídricas del pasado: "Hoy la hacienda tiene valor comercial y la opción de venta está presente, lo que otorga un mayor margen de maniobra al productor".
En cuanto a la disponibilidad de establecimientos para albergar a los vacunos trasladados, señaló que los feedlots provinciales presentan un nivel de encierre del 72% y existen campos receptores disponibles en zonas del centro provincial como San Justo y San Cristóbal.
El secretario de Agricultura también repasó el estado de los diferentes cultivos agrícolas frente al desarrollo de El Niño, destacando que la provincia llega a esta instancia tras un ciclo de otoño e invierno óptimo en reservas hídricas y forrajeras.
“El trigo se implantó de manera excelente en toda la provincia”, señaló y agregó que “el principal riesgo identificado por la cartera agrícola no reside en el crecimiento del cultivo, sino en el peligro de que precipitaciones excesivas durante diciembre compliquen las tareas de cosecha”.
También destacó el avance de la siembra de maíz y las proyecciones para la soja. En cambio, se registró una reducción preventiva en la superficie destinada al algodón, para evitar la siembra en terrenos bajos o ganaderos inadecuados, mientras que en girasol se mantiene una postura de cautela.
Respecto al comportamiento del agua, Mántaras aclaró que, a diferencia de las inundaciones de 2016/17, no se espera el ingreso de masas hídricas desde el oeste, como el sistema del río Salado, “sino que el fenómeno está concentrado en la cuenca del Paraná”.
Por ello, explicó que el gobierno provincial priorizó la limpieza preventiva de canales para acelerar el drenaje de las lluvias locales.
Respecto de las previsiones de los productores, dijo que se nota un traslado más temprano del grano desde silobolsas hacia acopios tradicionales para asegurar la logística de cara a la cosecha fina. "Es más fácil producir con abundancia de agua que con carencia, los años Niño suelen ser años de cosecha récord si los lotes no sufren anegamientos prolongados", concluyó.



Por Florencia O’Keeffe