Las familias de David Campos y Emanuel Medina no dejaron de correr ni el día en que comenzó el juicio de sus vidas. “Fue una desorganización total desde que llegamos. No sabían cómo hacer para que presenciemos la audiencia. Con mi hermano no pudimos entrar hasta después del primer cuarto intermedio y es muy angustiante porque este es un Centro de Justicia nuevo. Encima hay que escuchar a abogados que dicen tener síntomas de Covid una vez que arrancó la audiencia con más de 40 personas adentro. Es lamentable seguir así en esta ciudad”, explicó Germán Campos, hermano de una de las víctimas del doble crimen. “Armaron todo rápido porque se vencían las prisiones preventivas y los principales acusados podrían quedar en libertad, por eso lo apuraron. Y cuando vos hacés las cosas rápidas te salen mal. Abogados que renuncian un día antes y defensores públicos que se hacen cargo pero están sobrepasados son cosas que molestan, te dejan un gusto amargo”, explicó Germán.

















