Educación
Sábado 18 de Marzo de 2017

La sonrisa trunca del Negrito Avellaneda

La vida breve de Floreal Avellaneda, secuestrado en 1976 a los 15 años

La mayoría de las fotos que circulan del "Negrito" Floreal Avellaneda lo muestran con el guardapolvo escolar. La madrugada del 15 de abril de 1976 faltaba un mes para su cumpleaños cuando un grupo de tareas irrumpió en su casa de Munro. Pateando puertas, disparando con un Fal, con pelucas y anteojos. Buscaban a su padre, Floreal, que trabajaba en una autopartista pero que había sido delegado de una metalúrgica.

La de los Avellaneda era una casa de militantes del Partido Comunista y el Negrito militaba desde hacía un par de años en La Fede. Ese 15 de abril la familia tenía pensado viajar a Rosario para visitar a unos amigos, la ciudad donde había nacido el Negrito. Esa noche el padre logró escapar por los techos, pero la patota se llevaron a su mujer Iris y al chico. Tras ser torturados en una comisaría de Villa Marteli fueron a Campo de Mayo. Siempre vendados, siempre torturados.

Del Negrito luego se supo que estuvo en el centro clandestino de detención El Campito. "Había una indignación total en los cuarteles, se sabía que había un chico", dijo el cabo Víctor Ibañez en el juicio oral de 2009. El 15 de mayo la prensa uruguaya daba a conocer la aparición de ocho cadáveres en el Río de la Plata. Uno de los cuerpos era el del Negrito Avellaneda. Víctima de los Vuelos de la Muerte, estaba atado de pies y manos y tenía una profunda herida sin cerrar en una de sus piernas. Luego se supo que había muerto a causa de un empalamiento al que había sido sometido por los torturadores.

El Negrito Avellaneda había hecho la primaria en la Escuela Nº 10 de Munro y la secundaria en la Esma. Tenía novia y era un excelente nadador. Pero su sueño se truncó a los 15 años, cuando todavía iba a la escuela y soñaba con ser mecánico naval. Stella Maldonado, exsecretaria general de Ctera, se preguntaba hace un tiempo: "¿Cuál es la razón por la cual la dictadura torturó, asesinó y arrojó al mar al negrito Avellaneda y dejó vivos a sus padres? La respuesta a esa pregunta es el fundamento más profundo del terrorismo de Estado. Paralizar, arrasar, desorganizar, desmovilizar, aterrar a las organizaciones y a los hombres y mujeres de todas las edades, pero sobre todo jóvenes que se asumieron como sujetos protagonistas de la historia y lucharon por la vida digna, auténtica, solidaria".

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