Eraclio Catalín Rodríguez, el nombre civil de Horacio Guarany, nació el 15 de mayo de 1925 en el Chaco santafesino. Hijo de un guaraní obrero de La Forestal y una española, fue el antepenúltimo de catorce hermanos. Se crio en el monte, rodeado de carencias y en ese paisaje se gestó su mirada del mundo, esa sensibilidad única que dio lugar e infinidad de canciones.
A los 17 años, se mudó a Buenos Aires, al barrio de La Boca, donde cantaba tangos y boleros en un bar. A pesar de nunca abandonar su oficio, trabajó de todo para subsistir: fue marino mercante, cocinero, criador de gallos de riña y varias cosas más.
Más adelante, llegó un hecho fundamental: cuando conoció a Herminio Giménez y José Asunción Flores, músicos paraguayos exiliados que lo integraron a su orquesta y lo invitaron a militar en el Partido Comunista.
Debut, exilio y leyenda
En 1957 debutó en Radio Belgrano con “El mensú”, de Ramón Ayala y en 1961 estuvo en la primera edición del Festival de Cosquín. Desde entonces, se convirtió en un ícono del evento. Sus canciones “Si se calla el cantor”, “Caballo que no galopa”, “La guerrillera”, “Amar amando”, “Guitarra de medianoche”, “Puerto de Santa Cruz” y “Milonga para mi perro” se convirtieron en himnos. En 2025, la delegación santafesina que viajó a Cosquín presentó un espectáculo en homenaje a Guarany (y al cineasta Fernando Birri).
En 1972, protagonizó la película “Si se calla el cantor” junto a Olga Zubarry, y en 1974 encabezó “La vuelta de Martín Fierro”. Ese mismo año, comenzó a ser perseguido por la Triple A y se exilió, en un camino que terminó en España. Volvió en plena dictadura, y se refugió en un perfil bajo, lejos de los grandes escenarios, sorteando la censura y la persecución.
Con la llegada de la democracia, volvió a protagonizar la escena y su leyenda siguió creciendo. Se instaló en Luján, en un entorno rural y natural, junto a su segunda esposa, Griselda. En los noventa recibió críticas por su cercanía al entonces presidente Carlos Menem, de quien aseguró que era amigo “por las farras” y no por la política. Por su persistente afiliación a la izquierda, fue el primer folclorista argentino en cantar en la Unión Soviética.
Embed - Por Las Costas Entrerrianas / Carta a un Amigo (En Vivo)
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A lo largo de siete décadas de carrera, grabó más de sesenta discos y registró más de 300 canciones. Escribió novelas y libros de memorias, y compartió escenarios con Mercedes Sosa, Los Nocheros y Soledad Pastorutti. Con esta última, grabó el disco “En Vivo” en el Luna Park en 2002, el cual dio lugar a una exitosa gira conjunta por todo el país.
Murió el 13 de enero de 2017, a los 91 años.