Por supuesto que todos los que asisten a los premios Globo de Oro quieren regresar a casa con una estatuilla, pero antes de las ternas, los nervios, los anuncios y los ganadores hay otro ritual infaltable: la alfombra roja.

Salma Hayek.
Por supuesto que todos los que asisten a los premios Globo de Oro quieren regresar a casa con una estatuilla, pero antes de las ternas, los nervios, los anuncios y los ganadores hay otro ritual infaltable: la alfombra roja.
No fue la excepción la 80ª edición de los premios de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, que desde las 22 (hora argentina) se entregan en el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles. Y aunque la alfombra no fue de color rojo, a nadie pareció importarle.
El photocall se convierte así en una excelente oportunidad para opinar sobre los looks de los famosos.



Por Martín Stoianovich

