El ascendente actor irlandés Michael Fassbender interpreta a un adicto al sexo en "Shame" (vergüenza), una película del video artista británico Steve McQueen. En el filme, que se estrena mañana, lo acompaña Carey Mulligan, nominada al Oscar y ganadora de una Bafta en 1999 por su personaje en "Enseñanza de vida".
Fassbender, a quien pronto se lo verá en "Prometeo", de Ridley Scott, interpreta a un neoyorquino de treinta y pico de años con dificultades para conservar una relación con una mujer, pero al mismo tiempo es adicto al sexo y tiene relaciones compulsivamente.
En general, siempre citas ocasionales o romances condenados al fracaso de antemano. Cuando Sissy (Mulligan), la hermana menor de Brandon y una prometedora cantante, aparece en su casa sin previo aviso y se instala allí, su estilo de vida tan particular y aislado, colapsa. Al mismo tiempo afloran recuerdos del doloroso pasado familiar en común, mientras él intenta escapar de la conflictiva relación con Sissy y de los recuerdos que le trae.
Actor versátil. Es la segunda vez que Fassbender trabaja con McQueen, luego de "Hunger". Ahora, por este trabajo, el actor el. director obtuvieron sendos premios como mejor director y mejor actor en el último festiva de Venecia. También están nominados para el Bafta y una nominación a los Globo de Oro.
Para Fassbender, versátil actor que interpretó a Magnetto en "X-Men. Primera generación" y a Carl Jung en "Un método peligroso" que coprotagoniza con Viggo Mortensen y Keira Knightly en la película de David Cronenberg.
En "Shame", Fassbender encarna a un ejecutivo cuya única distracción del trabajo es seducir a las mujeres, masturbándose en casa o en la oficina y en busca de sexo en Internet o en la calle de forma descarada.
El ritmo bien controlado de su vida comienza a desmoronarse con la irrupción de su hermana. Su presencia, y su deseo por la atención de Brandon, perturban aun más su existencia solitaria. Así Brandon comienza a vagar por las calles en la noche en busca de nuevas aventuras sexuales por los lugares más peligrosos de Nueva York.
Fassbender dijo que participar en las escenas de sexo no fue fácil. "Era incómodo, pero sólo tienes que dar el salto y convertirlas en reales. Creo que lo más importante es que todos los involucrados se sientan tan cómodo como sea posible. Y luego, claro, no hacer demasiadas tomas", bromeó.
McQueen, cuyo trabajo en "Hunger" (hambre) fue aclamado dijo que vio similitudes entre las dos películas. En ese filme debió adelgazar progresivamente varios kilos para interpretar al activista Bobby Sands durante los últimos meses del Ejército Republicano Irlandés, en huelga de hambre en una prisión de Belfast.
Una película "política". "Está claro que «Hunger» era una película política, pero «Shame» es también política. Aquella era acerca de una prisión de Irlanda del Norte, y en este caso se trata de cómo la libertad de alguien realmente puede transformarse en una cárcel y que necesita una adicción con el fin de adormecer el dolor, y también cómo nuestras vidas han cambiado sexualmente gracias a Internet", consideró el actor.
"Amo a Brandon. El está tratando de lidiar con eso, y es muy difícil. No está tan lejos de la mayoría de nosotros al final del día. No es una mala persona, creo que el personaje no es en absoluto repulsivo, tal vez no resulte familiar, pero es reconocible en extremo".
El título de la película, "Shame", fue elegido después de las entrevistas con los adictos al sexo y sus experiencias en la preparación de la película. "La palabra vergüenza llegó como resultado de aquellas entrevistas", recordó McQueen.
Su carrera comenzó con proyectos relacionados con el cine, que rápidamente se diversificó para incluir la escultura y la fotografía, y su obra se exhibió en la Bienal de Arte de Venecia.
McQueen, también un reconocido artista plástico inglés, dijo que no veía grandes diferencias entre sus obras y sus películas. "No hay barreras entre las dos manifestaciones. Por supuesto que en una se ve un poco más la narrativa y en otra no tanto, pero el proceso es el mismo, es un trabajo", consideró el cineasta.
Sexo y pudor
“Shame” atrajo una cuota de atención debido a las escenas de sexo y otras de desnudez frontal completa, la mayoría de Michael Fassbender y Carey Mulligan.Por esa razón, el filme debió lidiar con su clasificación en Estados Unidos. Finalmente fue calificada apta para mayores de 18. De hecho, toda la etapa previa al rodaje fue complicada para el director y su protagonista.
Según contaron a la prensa, el proceso había comenzado en Inglaterra, donde McQueen rodaría el filme y donde Fassbender intentó ponerse en contacto con personas adictas al sexo sin mucha suerte. Por casualidad ambos llegaron a Nueva York y allí encontraron no sólo gente dispuesta a contar parte de su drama, sino también una ciudad que resultó ideal para la historia.