Es imposible saber cuánto podrá cambiar “Biutiful” la realidad de la inmigración clandestina, pero el director Alejandro González Iñárritu se propuso mostrar el lado B de la postal turística de Barcelona en su filme candidato al Oscar a mejor película en lengua no inglesa.
Allí, el personaje que interpreta Javier Bardem, también candidatura al Oscar como mejor actor, interpreta a un hombre que se gana la vida como intermediario de los negocios de africanos y chinos que viven de forma ilegal en esa ciudad española.
El filme está dando batalla en las contiendas más importantes de la industria. “Biutiful” aspiró a un Globo de Oro como película en lengua no inglesa. Aunque no obtuvo el galardón, sí sumó dos nominaciones a los Bafta del cine inglés en los mismos rubros que lo hizo para el Oscar.
González Iñárritu admitió que su filme no es fácil de asimilar. “Esta es una película dura, sin concesiones, sin finales fáciles ni felices, que no deja indiferente a la gente y tampoco es tradicionalmente académica. Todos esos elementos hacen que no sea obvia. Es una película que, como toda obra de esa naturaleza, toma tiempo asimilar”, definió el director.































