La pandemia golpeó duro a toda la industria del entretenimiento, pero el cine fue uno de los sectores más afectados. Salas cerradas durante gran parte del 2020 o con capacidad muy reducida, rodajes parados, incertidumbre en general y, por encima, la implacable competencia de las plataformas de streaming, que crecieron exponencialmente en el último año a partir del aislamiento. En Argentina, y en Rosario en particular, esta postal de tiempos de crisis, como es de esperar, se agranda, y los cineastas locales se enfrentan, más allá de la escena macro, a sus propias dificultades y batallas cotidianas.
¿Cómo es hacer cine en Rosario desde este presente? ¿Cómo se financia una película (largo o cortometraje) en un contexto de escasez casi total de recursos? Rosario no está considerada un polo audiovisual, no es una plaza que produzca gran cantidad de películas o series, pero así y todo, y pese a la crisis del sector, la ciudad tuvo experiencias muy recientes en rodajes y producción. A principios de año el director Gustavo Postiglione experimentó con “Simulacro”, una película “en vivo” que se estrenó en Octubre TV y se exhibió al mismo tiempo en la calle, al aire libre, mientras se estaba grabando en el Complejo Atlas. El mes pasado, el realizador rosarino radicado en Buenos Aires Hugo Grosso volvió a su lugar natal para filmar su nuevo largometraje, “Perros del viento”, sobre los perros suicidas del Parque de España. Y a fines de este atípico 2021 está previsto que se filme en la ciudad la película “Vera”, codirigida por Federico Actis y Romina Tamburello y protagonizada por Inés Estévez.
“La industria del cine nacional se alimenta principalmente en la ciudad autónoma de Buenos Aires, así que a nosotros los rosarinos nos tocan siempre las migajas”, declaró Claudio Perrin, director de películas como “Bronce”, “Umbral” y “El cuento”. “Que se filme alguna película cada tanto con cierto presupuesto no significa que tengamos una industria cinematográfica en Santa Fe”, apuntó. “Durante el gobierno de los Kirchner se incentivó la producción de series y películas con carácter federal, pero fue una incipiente primavera que prometía algo distinto que no llegó a ser. Y luego asumió Macri para desbarrancar todo. La pandemia no sólo profundizó una realidad donde las provincias quedamos siempre afuera del cerco de producción, sino que vino para hacer más visible nuestra soledad en el sueño de hacer cine”, relató.
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Rodaje de "El cuento", película de Claudio Perrin.
Para Gustavo Escalante, realizador y miembro del Centro Audiovisual Rosario (CAR), la llamada “industria nacional del cine” es “muy frágil”, y esto se vio agravado “por lo errático de la última gestión del Incaa (liderada por Luis Puenzo), que desató el descontento generalizado de todo el sector: directores, técnicos, productores y organizadores de festivales. Los realizadores ya lo pusimos de manifiesto con diversas acciones y protestas durante el 2020, pero hasta ahora no obtuvimos respuesta”, señaló.
¿Qué pasa hoy en el Instituto Nacional del Cine? ¿Dónde está el dinero para financiar nuevas películas? “El presupuesto del Incaa del año pasado está sub ejecutado, lo que significa que no se ha gastado ni invertido en el cine nacional lo que debería haberse invertido”, explicó Gustavo Postiglione, el experimentado realizador de “El asadito” y “El cumple”, entre muchos otros filmes.
A un grave problema aún sin resolver que se generó durante el gobierno de Mauricio Macri (en 2017 salió una ley para que se quitaran todas las asignaciones directas, que son las que recibe el Incaa), se suma la lentitud de la actual gestión del Instituto. “Desde que asumió Puenzo, del que yo particularmente esperé que desarrollara un cambio profundo en lo que había sido la política cinematográfica de Juntos por el Cambio, todavía no hemos tenido noticias de un nuevo plan de fomento que ponga en funcionamiento la industria y que establezca una política federal al respecto. Desde varios sectores estamos solicitando que eso ocurra”, subrayó Postiglione.
“Nuestro cine va a ser realmente nacional cuando la recaudación del Incaa sea distribuida en todo el país como corresponde, con un sentido verdaderamente federal”, agregó Perrin. Y Postiglione enfatizó: “Sin el apoyo del Incaa, que debe distribuir federalmente los fondos, no podemos pensar en una industria local”.
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Postiglione en la filmación de "Simulacro".
Hoy por hoy, para producir cine en Rosario por fuera del apoyo del Incaa, existe un sistema de subsidios implementado por el Ministerio de Cultura de Santa Fe. “El estado provincial ha sido en los últimos años la principal fuente de estímulo y financiamiento de contenidos audiovisuales”, afirmó Escalante. “Lo ha hecho mediante programas del anterior Ministerio de Cultura como Señal Santa Fe, Estímulos Espacio Santafesino y sus convocatorias. Y esos contenidos después tienen pantalla en 5RTv (hoy Santa Fe Canal) y algunos canales de cable de la región como Cablehogar”, explicó. Sin embargo, el realizador también observó que “hoy, lamentablemente, no se ve atención en el canal, ni criterios de programación ni una propuesta de evolución”.
Federico Actis, director de “La arquitectura del crimen” y “Los teleféricos”, apuntó que el plan de fomento de la provincia “es escaso pero ayuda”, al mismo tiempo que afirmó que “el sector privado no invierte en la producción de cine local”. “Venimos trabajando en eso, intentando estimular la participación de los privados, pero por ahora no hemos tenido demasiado éxito”, reconoció.
Perrin, por su parte, opinó que el plan de fomento del Ministerio de Cultura provincial es “insuficiente para llevar adelante la realización de una película o serie, pero es importante como punto de partida para seguir buscando recursos, aunque esto es algo incierto, porque Santa Fe no es aún un polo audiovisual como Buenos Aires o Córdoba”, recalcó. En Córdoba, por ejemplo, los proyectos que acceden al plan de fomento del Incaa (un subsidio que se cobra al finalizar la filmación) pueden obtener un crédito blando del Banco de Córdoba, que anticipa el dinero para que esa película se realice en la provincia, y después la producción devuelve el monto del crédito cuando cobra el subsidio nacional. En Santa Fe ese tipo de crédito no existe.
Buscando distintas alternativas para poder concretar sus proyectos, algunos directores fundaron sus propias productoras. “Para no ahogarme en la eterna espera de una financiación que no llega, el camino que elegí en 2012 fue formar una productora de cine independiente, Zahir Films”, contó Claudio Perrin, que encaró esta aventura junto a su mujer, Claudia Schujman, actriz de todas sus películas. De manera cooperativa y con equipos reducidos, Zahir Films realizó cuatro largometrajes: “Bronce”, “Umbral” (premiado como mejor filme de ficción en el Broadway Film Festival), “El cuento” y “El desentierro” (ganó un premio como guión inédito en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana). Según adelantó el director, ahora se encuentran en pleno desarrollo de un nuevo largo (“Kimey”) y un cortometraje (“Solos”), que está atravesado por el tema de la pandemia.
Trailer EL DESENTIERRO de Claudio Perrin
Por ese mismo camino, aunque con otro perfil, Actis fundó hace cuatro años la productora Pez Cine, que recientemente estrenó en canal Encuentro la serie documental “Catalina, la mujer de la bandera”, y que a fin de año planea reanudar la producción y filmación de “Vera”, una película sobre el mundo adolescente que se dejó en suspenso en marzo de 2020, cuando se decretó el aislamiento social obligatorio. “Vera” ganó un concurso federal de desarrollo de proyectos del Incaa y el premio Espacio Santafesino para desarrollo de largometrajes.
“Durante 2020 varias productoras rosarinas cerraron sus puertas en este contexto de pandemia y crisis económica”, contó Actis. “Todas las productoras hacemos también muchos contenidos comerciales, institucionales y publicitarios, que son principalmente los que pagan las cuentas a fin de mes, pero incluso ese trabajo escaseó durante el año pasado, que fue muy duro para todo el sector audiovisual”, aseguró. A pesar este panorama, Pez Cine se está volcando fuertemente a la producción de contenidos. Además de “Vera” tienen en carpeta otra película, “El mundo que te toca”, y una serie de ficción llamada “Maternidark”.
La arquitectura del crimen - Trailer oficial - Estreno web
Postiglione, por su lado, está terminando de editar “Trance”, su documental sobre las cuarentenas en distintas partes del mundo, y “Singapur”, la película protagonizada por Julieta Cardinali. Su idea es llevarlas a las salas este año junto a “El presi”, que se exhibió durante 24 horas en Octubre TV. Además, después de “Simulacro”, planea seguir experimentando con ese “sistema híbrido de producción” que combina teatro, cine y ensayo, en un proyecto sobre la Batalla de Pavón. “Ese esquema de trabajo, con una producción realizada en un día, puede ser sostenida económicamente desde el sector privado, sin que suponga un gran riesgo económico pero sí una gran apuesta artística”, planteó. “Son alternativas que se dan ante las crisis, pero que pueden funcionar más allá de las crisis también”, concluyó.
Impuesto a Netflix: “Es necesario y urgente”
Las plataformas de streaming vienen creciendo a ritmo sostenido en los últimos años, y en 2020 tuvieron ganancias extraordinarias pandemia mediante. Atentos a este fenómeno, algunos países como Francia y Suiza ya aprobaron impuestos a las plataformas. En junio pasado, el Estado francés anunció que Netflix, Amazon Prime, Disney+ y otras compañías similares deben invertir entre un 20 y un 25 por ciento de su facturación en el país en la producción de contenidos locales, y Suiza aprobó el denominado “Impuesto Netflix”, que obliga a los streamers a destinar no menos del cuatro por ciento de sus beneficios en producción local. El año pasado, Polonia obligó a las plataformas a abonar un 1,5 por ciento al Instituto Nacional de Cine, y España está estudiando fijar un gravamen del cinco por ciento.
En Argentina se han presentado proyectos en este sentido, apoyados por todos los sectores de la industria cinematográfica. “Aplicar un impuesto a las plataformas sería algo muy necesario y urgente. Todas estas empresas se llevan millones de dólares del país sin hacer los aportes que correspondería”, dijo Gustavo Postiglione. “Ese impuesto no se tendría que demorar más. Se ha perdido un tiempo precioso desde que el fenómeno de las plataformas se manifestó”, agregó el realizador Gustavo Escalante, aunque también arriesgó que un gravamen de ese tipo va a generar mucha resistencia. “Ahora, con los ánimos como están, y la situación económica complicada, va a ser difícil hacerlo. Lo menos que van a decir la gente y los medios es: «¡Comunismo! ¡Nos sacan la libertad hasta de ver televisión! ¡Espantan las inversiones! Defendamos a Disney y a Amazon que son emprendedores...». Habría que explicar claramente a los usuarios por qué se toma esa medida, con los números sobre la mesa, cuál es el perjuicio de no intervenir ni regular ese negocio y cuáles los beneficios”, señaló.