La graduación se da en el año previo a lo que el gobierno llama la etapa final del plan, en referencia a que al cierre de 2026, o a comienzos de 2027, estarán listas las obras de infraestructura carcelaria (Penal de Recreo y El Infierno), ampliaciones carcelarias, estaciones policiales y otros recursos, lo que habilitará, estiman, que los índices bajos hasta ahora se consoliden.
El gobierno enfrenta el reto de mantener baja la violencia y la tasa de homicidios mediante el fortalecimiento institucional, evitando que el plan se descuide con el tiempo o que haya algún tipo de descontento de la fuerza, como ocurrió semanas atrás con el conflicto laboral de la policía. De hecho, ese proceso de contención y escucha continúa.
Cárceles
Eran 589 suboficiales egresados de la Escuela Penitenciaria de la Unidad N° 7 con gorra negra y listos para entrar a trabajar en las cárceles. “De la mano del plan de obras, que va a generar 4.000 celdas de unas 7.300 plazas penitenciarias totales, necesariamente tiene que estar acompañado de un plan paralelo de ingreso del Servicio Penitenciario”, dijo a La Capital, la secretaria de Asuntos Penales, Lucia Masneri.
El objetivo son 2.600 nuevos agentes penitenciarios. Paralelamente a esos suboficiales, generan una tecnicatura de oficiales de dos años que tendrá recibidos a finales de año.
La promoción N°63 recién recibida, al igual que lo hará la próxima, tuvieron capacitación especial de alto perfil para poder ir detectando aquellas personas más idóneas para las funciones en El Infierno, en combinación con los que tienen antigüedad y aptitudes.
Una suerte de régimen de internado con entrenamiento intensivo en seguridad carcelaria. La práctica consistía en requisas, custodias, toma de rehenes, motines y otros hechos que ocurren o podrían ocurrir.
Masneri resaltó, por su parte, que los nuevos suboficiales comienzan su labor “en un momento decisivo para la provincia, porque hace tres años teníamos la tasa de homicidios más alta y hoy tenemos la tasa más baja de la historia”.
Luego enfatizó que la política de seguridad requiere de “resultados sostenidos con instituciones fuertes, personal formado y un sistema penitenciario ordenado, con autoridad legítima y reglas claras”. Es decir: se requiere trabajo para mantener el plan y no descuidar demandas.
policia
Policías y agentes penitenciarios se suman al plan de seguridad.
Nuevos policías
El lunes, Pullaro encabezó el acto de puesta en funciones de 500 nuevos suboficiales de la Policía de Santa Fe. El primer destino será la Brigada de Orden Urbano, los llamados caminantes.
Por su parte, el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, los bautizó: “Ustedes integran una nueva policía, con tecnología como Lince y el sistema 911, y con recursos logísticos como chalecos, uniformes y móviles”.
Todo eso no escapa a la discusión sobre cantidad y calidad que existen en el ambiente, luego de las discrepancias políticas solapadas acerca de las camadas más jóvenes que se formaron en pandemia durante la gestión de Omar Perotti.
Estos 500 policías que ingresaron fueron inscriptos y seleccionados por la gestión Perotti en 2023, lo que se llama en el ámbito saranda, y capacitados durante 2024 y 2025 por Unidos. La camada pullarista “pura pura” será la del próximo año, explican. Quizás salgan con más exigencia adquirida.
Hay un tema clave en todo el asunto. Los policías se necesitan en el centro-sur, sobre todo Rosario, y la vocación es mayor en el centro-norte. En limpio, no hay rosarinos que quieran ser policías.
Eso se vincula con el conflicto del mes pasado de la policía, que reclamó intensamente durante días. Los más agitados fue el personal subalterno de rangos inferiores, como los graduados en pandemia. Aparentemente, a los que se inscribían les prometían que iban a prestar servicio en la zona de su residencia, cosa que no ocurrió.
Jóvenes de hasta 24 años, oriundos sobre todo de otras localidades lejanas, pero que trabajan en Rosario. Lo cierto es que no quieren residir en la ciudad, tampoco resisten el esquema exigente de horarios que les impide tener las horas deseadas a quienes viajan lejos, hasta 500 km de distancia. Para colmo, sus familias no tienen otro ingreso.
¿Qué garantiza que estos jóvenes nuevos no respondan igual? Explican en el gobierno que se reforzó la frecuencia de transporte y se pusieron traslados desde algunas regionales a Rosario y Santa Fe, además de modificar algunos horarios sin que resienta la seguridad pública.
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