Un latido que se acelera de golpe, la sensación de que el corazón se saltea un tiempo o golpea en el pecho, falta de aire, cansancio o mareos. Así se manifiestan las arritmias cardíacas en muchas personas. En otras, en cambio, no dan ningún aviso y pueden pasar inadvertidas durante mucho tiempo.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo. Dentro de ese grupo, las arritmias ocupan un lugar importante: además de afectar la calidad de vida, en algunos casos aumentan el riesgo de complicaciones graves, como el accidente cerebrovascular (ACV).
Frente a ese escenario, el abordaje de estos trastornos viene atravesando cambios profundos. El más reciente acaba de llegar a la región: el Servicio de Electrofisiología y Arritmias Cardíacas de Sanatorio Parque realizó el primer procedimiento en la provincia de Santa Fe con la tecnología Pulse Select, un sistema de ablación por campo pulsado que permite actuar sobre el origen de la arritmia con mayor selectividad y una muy baja tasa de complicaciones.
Qué ocurre cuando el corazón pierde el compás
Aunque se suele pensarlo como un músculo, el corazón funciona gracias a impulsos eléctricos que ordenan y coordinan cada latido. Ese sistema eléctrico marca el ritmo: cuándo se contrae cada cavidad y con qué frecuencia. Cuando esos impulsos se alteran, el ritmo deja de ser normal y aparece la arritmia.
De ahí que los síntomas sean tan variables. Algunas personas perciben palpitaciones o latidos irregulares; otras, cansancio, falta de aire o mareos. Y hay quienes conviven con el trastorno sin notarlo, motivo por el cual muchas arritmias se descubren en controles de rutina.
La más frecuente de todas es la fibrilación auricular, una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo y cuyo riesgo aumenta con la edad. Su importancia no se agota en los síntomas: cuando no recibe el tratamiento adecuado, incrementa la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular. Esa combinación —alta frecuencia, síntomas que pueden ser leves o inexistentes y un riesgo asociado significativo— explica por qué la cardiología viene buscando desde hace años formas más seguras y precisas de abordarla.
En qué consiste una ablación
Cuando la arritmia se origina en un sector puntual del corazón, existe la posibilidad de actuar directamente sobre ese tejido. A eso se dedica la ablación: neutralizar las zonas responsables de generar los impulsos alterados para que el ritmo pueda restablecerse.
Hasta ahora, la mayoría de estos procedimientos utilizaba distintas formas de energía para eliminar ese tejido. El desafío siempre fue el mismo: actuar donde hace falta sin afectar lo que está sano alrededor, en una región del cuerpo donde el corazón convive con estructuras vecinas como el esófago, los nervios y las arterias coronarias.
Cómo funciona la ablación por campo pulsado
Ahí radica la diferencia del sistema de ablación por campo pulsado (Pulsed Field Ablation, PFA), considerado uno de los avances más relevantes de los últimos años para el abordaje de determinadas arritmias. “La tecnología Pulse Select trabaja mediante pulsos eléctricos de muy corta duración, que actúan de forma altamente selectiva sobre las células que originan la alteración del ritmo y preservan las estructuras sanas que rodean al corazón”, explican desde el Servicio de Electrofisiología y Arritmias Cardíacas, Sanatorio Parque.
Esa mayor precisión se traduce en procedimientos más seguros y con una muy baja tasa de complicaciones, un avance significativo para los pacientes que requieren este tipo de intervención.
Qué significa para los pacientes
Según señalan los especialistas, el principal beneficio es de acceso. Quienes necesitan una intervención de este tipo pueden realizarla en la región con una tecnología que, hasta hace poco tiempo, solo estaba disponible en centros de referencia internacionales.
Ahora bien, la tecnología por sí sola no define el resultado. El éxito de este tipo de procedimientos depende también de la experiencia del equipo médico, de la correcta selección de los pacientes —no todos son candidatos— y de un abordaje integral antes, durante y después de la intervención.
Un hito para la cardiología de la región
“El Servicio de Electrofisiología y Arritmias Cardíacas de Sanatorio Parque, de Grupo Oroño, es un equipo con amplia trayectoria en el abordaje de las enfermedades del ritmo cardíaco y en la incorporación de nuevas prácticas orientadas a mejorar los resultados clínicos”, señalan.
La medicina cardiovascular evoluciona de manera constante, y cada incorporación tecnológica permite ofrecer prácticas cada vez más precisas, seguras y personalizadas. Los especialistas que forman parte de este Servicio, destacan que en ese camino, Grupo Oroño continúa impulsando el desarrollo de prácticas de alta complejidad y acercando a Rosario y la región alternativas terapéuticas que amplían las opciones disponibles para los pacientes con enfermedades cardiovasculares.