Minutos antes de las 17, con el emblemático mástil del Monumento a la Bandera como epicentro escenográfico, se desarrolló ayer una multitudinaria manifestación opositora al gobierno nacional. Con banderas argentinas, sin identificaciones partidarias, y bocinazos que guiaron una nutrida caravana de vehículos, los participantes hicieron oír nuevamente sus reclamos en plena ribera central de la ciudad. Bajo las consignas “somos libres” y “banderazo por la República”, expresaron su malestar por las medidas llevadas adelante por Alberto Fernández.
El feriado y una tarde de sol primaveral ayudaron a una convocatoria que nació a través de las redes sociales y que se reflejó en una respuesta considerable en Rosario. Personas mayores, familias y jóvenes, algunos a pie y otros en sus automóviles, se fueron concentrando con carteles que expresaban fuertes críticas a las decisiones del gobierno nacional.
Cerca de la torre central, un grupo religioso de zona sur expresó mensajes esperanzadores basados en la fe, acompañado de banderas argentinas, bombos y redoblantes. “La Argentina va a salir, se va a levantar”, repetía al micrófono una mujer.
Alrededor del Monumento, muchos vecinos se sumaron a la iniciativa y colgaron insignias nacionales en los balcones.
El principal foco de interés se ubicó en la avenida Belgrano. Una gran cantidad de rosarinos se manifestó con bocinazos en sus vehículos, que protagonizaron la ensordecedora protesta, pasando una y otra vez frente al tradicional mástil. Uno de los más llamativos lució inflables de Cristina Kirchner con traje de presa.
Con el correr de los minutos fueron llegando manifestantes con carteles y frases que resumieron las intenciones del reclamo. “Argentina, tenés que despertar”; “Fuera gobierno corrupto”; “Sin ideología política, pidiendo Justicia”; “No a la reforma judicial”; “Antipatria es robar”; “Basta de impunidad”; “Alberso, ¡cuidado! El pueblo está cansado”, rezaban algunas.
Otras fueron más crudas y directas. “La patria está en peligro”; “Somos esclavos, esto es una dictadura disfrazada”; “Necesitamos libertad y república”; “Kristina chorra”; “Parecemos Venezuela”; “No a la toma de tierras”; “Estamos muriendo por 70 años de populismo”; “Hay que premiar al que produce”; “Un gobierno sin plan no tiene futuro”, expresaron las pancartas.
Sobre los autos también se pudieron leer fuertes cuestionamientos al gobierno nacional: “Un país con 70% de pobres”; “El terror feudal destruye a la clase media”; “Políticos, jueces, y corrupción K”; “No tenemos miedo” y “Por la democracia y la libertad de prensa”.
En el centro de la avenida, entre los autos, una mujer envuelta en una bandera argentina mostró un cartel que recordó el escándalo sexual registrado en una reciente sesión virtual de los diputados nacionales: “Enfermera, 35 mil pesos. Tetasesora, 180 mil”. Expuso, de ese modo, el desequilibrio en las remuneraciones y la tremenda chatura que acompaña a algunos representantes políticos.
Malestar
Esa sensación de bronca y disconformidad se palpó otra vez en la nueva marcha opositora. Si bien la manifestación no fue promovida por ningún partido, estuvieron presentes el diputado nacional Federico Angelini; su par provincial Gabriel Chumpitaz y los concejales Carlos Cardozo y Germana Figueroa Casas.
“Seguiremos defendiendo las instituciones, las libertades individuales y los valores de la República. Respetando todas las medidas de prevención y distanciamiento, pero más juntos que nunca. No vamos a aflojar. Esta gran cantidad de gente que vino al Monumento, con cada vez más jóvenes, nos está diciendo algo que nosotros, los dirigentes opositores, tenemos que interpretar”, destacó Angelini, vicepresidente del PRO a nivel nacional.
Con la misma tónica cuestionadora, se desarrollaron marchas en el resto del país (ver página 15). En la capital provincial, manifestantes confluyeron —como es habitual— en la Plaza 25 de Mayo, frente a la Casa Gris.
“Nos movilizamos para defender la salud de la república”, sentenció José Corral, radical afín al macrismo.