Electa diputada nacional por la La Libertad Avanza (LLA), Rocío Belén Bonacci, una joven funense de 27 años, se convertirá a partir del 10 de diciembre próximo en la legisladora más joven de la Cámara baja.

Foto: Archivo / La Capital.
La diputada de La Libertad Avanza Rocío Bonacci presentó un proyecto para derogar el aborto legal.
Electa diputada nacional por la La Libertad Avanza (LLA), Rocío Belén Bonacci, una joven funense de 27 años, se convertirá a partir del 10 de diciembre próximo en la legisladora más joven de la Cámara baja.
“No me gusta la política como la vemos hoy. Creo que es un sentimiento compartido por toda la sociedad. La política es, esencialmente, buscar el beneficio común, mejorarle la vida a la gente, darle libertad y esperanza. Nada de eso nos da esta política”, afirma Rocío, quien agrega: “Si me preguntás si soy política, te voy a decir que no, no me interesa. Quiero sí acompañar la construcción de una alternativa que produzca un cambio profundo, que nos permita vivir mejor.”
“Mi primer voto fue por el cambio. Fue por Mauricio Macri, y me defraudó. Voté diferente a mi papá (Rocío es hija de un viejo conocido de la política santafesina: José Bonacci), como muchos otros jóvenes que van a contramano del mandato o la tradición política de sus viejos. Es casi una obligación que los jóvenes cuestionemos y busquemos una alternativa, más aún si lo que votan está caduco y no brinda soluciones. Lo que me queda claro es que el cambio no puede ser gradual. Los políticos te dicen «gradual», pero en realidad es «vamo' y vamo'». No niego que la política es negociación, pero de ideas y no de cargos y poder”, manifiesta la diputada electa.
Sobre su militancia política y los proyectos que presentará, afirma: “No creo en la militancia política como algo diferente a lo que hago en el día a día. Creo que la militancia es ofrecer servicios de mejor calidad y a mejor precio, ser solidarios con los que te rodean y ser coherente entre lo que hacés y lo que decís, porque después ves grandes militantes revolucionarios que usan IPhone y tienen gustos burgueses y grandes militantes republicanos que solamente quieren un carguito del Estado. Ser militante es ser coherente entre lo que pensás y lo que hacés. Hoy, los militantes duran una elección y, al día siguiente, cierran el local y pasan por caja a cobrar. En mi caso, mi lugar de militancia será acompañar a Javier Milei desde la Cámara de Diputados para realizar los cambios que nos mandan nuestros votantes”.
“Vemos que hay serios riesgos de fraude porque el actual sistema electoral requiere de grandes aparatos para cuidar la voluntad popular, y eso no debería ocurrir en una democracia madura. Por eso, voy a proponer una reforma en el sistema”, sostiene la referente de LLA.
En ese sentido, explicó: “Necesitamos urgente una reforma política de verdad, la implementación de la boleta única, la prohibición de aportes privados a las campañas electorales, la posibilidad de presentación de candidaturas independientes, un sistema electoral más transparente, la revocatoria de mandatos y la prohibición expresa que los funcionarios sean candidatos. No puede ser que el voto sea un cheque en blanco y que un ministro use su ministerio como un partido político y haga campaña con «la nuestra». Es infame”, señala Bonacci, en clara alusión al candidato de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa. Al respecto, concluye que “un país es lo que expresa la voluntad de su gente y, si esa voluntad es manipulada o estafada, no hay futuro”.
Rocío fue interpelada en las redes sociales por ser hija de padre y madre con militancia política en el partido Unite. En ese sentido, sonríe y dice: “También de abuelo y abuela peronista y radical, respectivamente, y te diría que de bisabuelo fascista. No te puedo negar que en la mesa del comedor de mi casa he escuchado sobre la política de Santa Fe y el país durante 20 años, que estuve presente en el momento en que todo empezó con la candidatura de José Luis Espert a presidente y también ayudando a armar bolsas de boletas electorales”.
“Pero también discutiendo con mi papá, que todavía no procesó que Juan Domingo Perón está muerto. Mi mamá y mi papá se conocieron militando en el Modin de Aldo Rico, ella era cabo en comisión del Ejército Argentino como enfermera militar y él impresor. ¡Soy hija del Operativo Dignidad! Todos venimos de algún lado. Sin embargo, ambos siempre me dieron libertad para pensar. Querían que fuera abogada y opté por la kinesiología, después encontré una veta económica interesante en la manicuría. Papá me dijo entonces: «no importa, no hay trabajo indigno, aunque seas recolectora de residuos lo importante es que tu calle sea la más limpia»”, recuerda la legisladora electa.
“Si tengo que definir por qué estoy con Milei, es porque le creo. Uno de los valores que sí rescato de la militancia de mi familia es que nada se puede hacerse si mentís o no cumplís con tu palabra. Y Milei es lo que ves, su principal capital político es su palabra. Mi compromiso es ser leal, pero no solo a una persona, porque no soy personalista, sino al compromiso que Milei tomo: devolverle el poder al pueblo. Además, estar con Milei es un imperativo de mi generación y no es que somos de derecha… Es que lo que nos dejaron no sirve para nada”, argumenta Bonacci.
En ese sentido, la diputada electa envía un mensaje de cara al crucial balotaje: “Todos los jóvenes tenemos que participar en la fiscalización. No podemos dejar que nos roben la voluntad. Cuidar el voto popular es la única forma de salir de esta mentira que nos quieren vender”.



