-¿Y cómo rompe ese divorcio con la sociedad?
-Se logra poniendo la cara, estando cerca, saliendo a la calle y generando, básicamente, un proceso de escucha antes que de opinión. A partir de ahí, haciendo que la acción política vuelva a recuperar el lugar de lo ideal, no el lugar de lo posible.
-¿Cómo se sale de ese laberinto?
-Voy a proponer que la política vuelva a ser el marco de lo ideal y de ahí bajarlo a lo posible, empezar a romper otros límites, buscar nuevos continentes, donde las discusiones permitan también proyectar los próximos 20 años. Saliendo de la pandemia la sociedad tiene un proceso muy fuerte de incertidumbre y carente de futuro, entonces la política le tiene que dar certezas y la idea de que se puede construir futuro. Para eso hay que poner en tensión lo que estamos viviendo y poder construir y pensar en los próximos 20 años. Cumplimos 40 años de democracia, donde hay dos ciclos de 20 años bien marcados: (Raúl) Alfonsín, (Carlos) Menem y el otro kirchnerismo y (Mauricio) Macri. Por eso hay que pensar los próximos 20 años y ahí entra una generación de la que yo soy parte, con 43 años, que tiene que permitirse pensar en las próximas dos décadas.
-Cristina Kirchner hablaba de que era hora de que se hagan carago los hijos de esa generación diezmada. Ahora, ¿ayuda o perjudica que el gobierno de Omar Perotti en esta elección?
-Ni ayuda ni perjudica, porque la crisis que vivimos mucho más profunda que la participación de un gobierno y, por otro lado, también la dirigencia política tiene que abandonar la idea de que todo es refundacional, que todo empieza y termina con uno. Del gobierno de Perotti voy a rescatar algunas cosas y voy a cambiar otras y espero que, si me toca ser gobernador, el que me siga haga lo mismo. No se puede estar permanentemente creyendo que uno refunda la historia, ese ego que tiene la dirigencia política que cree que todo empieza y termina con uno es mentira, la gente sigue transitando su vida, los problemas siguen siendo los mismos y, en definitiva, lo único que cambió son cuatro años que a vos te toca administrar la cosa pública. Entonces, las cosas que Perotti hizo bien, como el Boleto Educativo Gratuito (BEG), la Billetera Santa Fe, una política de profundidad productiva interesante, una descentralización de la obra pública, gasoductos, acueductos, las vamos a continuar. Lo que no vamos a continuar son las cosas que Perotti ni los gobiernos anteriores resolvieron, y en todo caso se han profundizado, como la inseguridad, las vamos a tener que modificar. También quiero decir algo: no la vamos a modificar porque somos los buenos en ausencia de otros. Es momento de empezar a tener diferentes métodos si queremos tener diferentes resultados, y en eso me parece que en Santa Fe lo que hace falta son políticas de Estado, hablar menos con los que piensan como uno y hablar un poquito más con los que piensan diferente a uno. Eso es lo que creo que la política no hizo en Santa Fe en los últimos 20 años. Por eso no tiene un plan de obra pública de 20 años continuado, como tuvo Córdoba, por eso no tiene una política de seguridad con 15 ó 20 años continuada y no puede solucionar los problemas que se han agravado, por eso no puede resolver la ecuación de producir vinculándose con el ambiente sanamente. Qué es eso de que si estás a favor de la producción estás en contra del ambiente, de que si estás a favor de la preservación del río estás en contra de la productividad, ¿por qué? Estoy convencido de que hay que buscar la manera de entender que quedan por discutir algunas cosas que hacen falta más que un gobierno con buena voluntad.
Hay un proceso de divorcio muy fuerte entre la agenda de la política y la agenda de la sociedad" Hay un proceso de divorcio muy fuerte entre la agenda de la política y la agenda de la sociedad"
-¿Es posible discutir esos temas con una oposición que entre ellos se dicen de todo, hasta se acusan de tener vínculos con el narcotráfico?
-Sí, creo que la discusión excede a las fuerzas políticas y a los protagonistas de turno. Me interesa que la sociedad vuelva a participar en la discusión, necesitamos una democracia más plena, una democracia que permita discutir contenidos más en tono de lo que hicimos con Néstor Kirchner y Cristina durante un tiempo importante, que la gente se involucre en la discusión de qué modelo de seguridad quiere, de cómo piensa la educación, de cómo piensa la salud, de cómo se soluciona la cuestión del empleo y la producción, de cómo trabaja claramente la problemática de la vivienda y cómo labura el tema ambiental. Esos son los ejes que recogí durante todo 2022 y que me permitieron construir un programa de gobierno de cara al 10 de diciembre.
-¿Y cómo participa la ciudadanía en esos procesos?
-Bueno, hay que ver la manera, primero Santa Fe no tiene todavía mecanismos indirectos de participación y creo que no hace falta modificar la Constitución para tener iniciativa popular, referéndum y algunas otras instancias. Segundo, es sacando la política y el Estado a la calle. No se puede seguir más pensando en una sociedad con un Estado retraído los escritorios. Hay que volver con el Estado a los barrios, hay que volver con el Estado a las fábricas, hay que volver con el Estado y la política a la calle, es la única manera. Después hay que volver a revalorizar los partidos políticos, que son y deberían ser el instrumento que la democracia tome para fortalecerse. Tenemos un sistema muy, muy, muy individualista.
-¿En ese individualismo incluye a la boleta única?
-Total, es muy individualista, pensado solamente para los aventureros que descreen en el fondo de la política.
-O para aquellos que aparecen en televisión y son una cara conocida, y por eso los dirigentes los van a buscar, como ocurrió en estas elecciones...
-Hay que volver a pensar ese tema de la representatividad, probablemente sea bueno pensarlo, pero me parece que hay cosas que Santa Fe tiene que discutir en los próximos 20 años y la verdad es que nosotros, lo digo con mucha humildad, fuimos los únicos que construimos una propuesta y la estamos llevando adelante. Somos los únicos que hablamos de cosas concretas, de qué queremos hacer y de cómo lo vamos a hacer. El resto transitó por los colores, las caras, los eslóganes, las consignas. Me parece que en este momento, donde la democracia se encuentra en una situación de tensión, lo que necesitamos es volver a descomprimir llevando una propuesta cara a cara con los vecinos.
-¿Qué lo diferencia de sus adversarios en la Paso, Marcelo Lewandowski , Eduardo Toniolli y Marcos Cleri?
-Mi procedencia geográfica: soy de la ciudad de Santa fe, ellos son de Rosario. Y la otra cuestión que me está diferenciando es haber hablado en la campaña de cosas concretas, haber hablado de esos ejes que marqué y de tener además una trayectoria recorrida permanente en el territorio. Hace más de diez años que camino la provincia, soy parte de un espacio político que a nivel nacional está referenciado en Cristina y en Néstor, pero que en Santa Fe tiene una referencia importante con Rossi, quien ha sido, por lo menos para nosotros, un dirigente que le permitió al peronismo pensarse desde otro lugar en la provincia. Hemos intentado llevar ese camino y darle un proceso también de renovación.
-Rossi, además de jefe de Gabinete, es precandidato a vicepresidente. ¿Eso influye en la elección de Santa fe, la nacionaliza o sigue siendo una disputa provincial?
-No. Creo que los candidatos locales no tenemos que colgarnos de las polleras de los dirigentes nacionales.
-Pero la presencia de Rossi en la fórmula tiene un peso específico en Santa Fe...
-Sí, sin lugar a dudas que tiene un peso, y además me parece que para Santa Fe es una muy buena noticia que tengamos un integrante de la fórmula del peronismo. Es un hecho histórico y hay que aprovecharlo, porque Agustín además es un dirigente político con mucha cercanía, un dirigente político que ha podido metabolizar diferencias y que le ha planteado al peronismo un camino diferente. Y porque es un dirigente político que tiene una vigencia plena sobre la base de sus convicciones. Así que, para mí, es un valor importante que la campaña política nacional tenga una representación tan legítima de una persona del interior. Un santafesino como Agustín es un valor en sí mismo.
-¿Qué le dice al votante santafesino?
-Le digo que participe, lo que tenemos que hacer es llamar a que el 16 de julio la gente participe. De lo contrario, siento que la política habla de un montón de cosas y la gente está con la ñata contra el vidrio. Para tener mejor política, para tener mejor calidad de vida, hace falta mayor participación. Me parece que el 16 de julio tenemos una gran oportunidad.