Las Madres de Plaza de Mayo tomarán posesión hoy de los predios de la Escuela de Mecánica de la
Armada (Esma), uno de los principales centros clandestinos de detención durante la última dictadura
militar, donde estuvieron cautivas unas cinco mil personas, muchas de las cuales fueron asesinadas.
El traspaso definitivo está previsto para las 17.30, cuando decenas de
artistas y allegados a desaparecidos pinten “flores y soles” en paredes del ex liceo
militar, para “dar vida, alegría y color a ese sitio donde reinó la muerte”, dijo la
titular de la Asociación Madres, Hebe de Bonafini.
El denominado “desembarco de las madres” en el predio naval
se produce casi tres años después que el predio de 17 hectáreas donde funcionaban diversas
instituciones de la Armada Argentina, en el barrio porteño de Núñez, fue liberado para uso civil,
tras un acuerdo entre los gobiernos de la ciudad y la Nación.
Alegría y color. “Queremos darle vida, alegría y color a ese sitio donde reinó la
muerte y por eso convocamos a todos los que quieran venir ese día para pintar flores y soles en las
paredes del ex Liceo Naval”, explicó Bonafini, quien encabezará el acto de posesión al
finalizar la ronda habitual de los jueves en Plaza de Mayo.
Está prevista la concurrencia de funcionarios nacionales y provinciales,
referentes políticos y diplomáticos invitados. La Asociación Madres de Plaza de Mayo calificó la
apertura del centro de Avenida del Libertador 8151 como un “hecho de características
históricas” y expresó que avanza el proyecto de creación del Centro Cultural de las Madres,
para que el que fueron cedidos siete de los edificios principales de la Armada. Fuentes de la
agrupación informaron que planean inaugurar el centro cultural “entre fines de marzo y
comienzos de abril”.
El centro clandestino de detención fue uno de los más grandes campos de
secuestro y exterminio utilizados por el gobierno militar entre poco antes del golpe del 24 de
marzo de 1976 y 1983, y en sus pabellones fueron encerradas unas 5 mil personas, según estudios
oficiales y civiles.
Maternidad clandestina. En la escuela de la Armada funcionó además una maternidad
clandestina, en la que las mujeres secuestradas embarazadas, en su mayoría jóvenes, daban a luz a
sus niños, que luego eran, en forma sistemática, apropiados por los agentes estatales.
La gran mayoría de las madres continúan desaparecidas, en tanto que
muchos de sus hijos apropiados permanecen en la actualidad sin conocer su verdadera identidad.
Madres y otras entidades de derechos humanos solicitaron la recuperación del predio en enero de
2004 al entonces presidente Néstor Kirchner, quien el 24 de marzo de ese mismo año traspasó el
terreno a la Ciudad para destinarlo a un “espacio para la memoria y para la promoción y
defensa de los derechos humanos”. La medida provocó malestar entre sectores castrenses que
están en situación de retiro. l
































