Politica

Con Lifschitz en boxes y la segunda ola en ascenso, la política santafesina baja la temperatura

La pandemia se devoró el resto de la agenda. El peronismo y el Frente Progresista buscan una convivencia más pacífica

Jueves 22 de Abril de 2021

La internación de Miguel Lifschitz y la disparada de contagios pusieron a la política santafesina en modo pandemia: la situación sanitaria se comió al resto de la agenda y el peronismo y el Frente Progresista buscan instancias de diálogo para surfear una crisis que pone en riesgo a todos y a todo.

La temperatura entre el oficialismo y la oposición había trepado a niveles inquietantes hace dos semanas, cuando la Cámara de Diputados de la provincia aprobó un proyecto del FPCyS en repudio al ministro de Gestión Pública, Marcos Corach, quien había hablado en redes sociales de connivencia de las gestiones socialistas con el delito.

Incluso, el recientemente reelecto secretario general del Partido Socialista en Santa Fe, Enrique Estévez, envió una carta al funcionario para que ratifique o rectifique sus dichos.

>>Leer más: Coronavirus: el ex gobernador Lifschitz continúa internado en cuidados intensivos

Sin embargo, en quince días todo cambió. El empeoramiento del cuadro de salud del presidente de la Cámara baja generó una ola de mensajes de apoyo en redes sociales, también de sus adversarios políticos.

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Por caso, la vicegobernadora Alejandra Rodenas y el jefe del bloque del PJ en Diputados, Leandro Busatto, le desearon al antecesor de Omar Perotti una “pronta recuperación”.

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También desde la corriente socialista Bases, que compitió el domingo pasado contra el sector de Lifschitz en la elección de autoridades del PS, le enviaron “toda la fuerza para este difícil momento”.

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Urgencias

Pero además de empatía, hay necesidades políticas inmediatas y concretas: por ejemplo, oficialistas y opositores necesitan salir del bloqueo legislativo y no alejarse demasiado de una sociedad agobiada por la pandemia y la inflación.

Busatto dijo a La Capital que tienen una serie de reuniones pendientes, sobre todo con el bloque que cuenta con 28 de las 50 bancas de Diputados. “Estamos tratando de generar mecanismos de convivencia más pacífica -indicó-. El Ejecutivo y el Frente Progresista no logran ámbitos para discutir cosas y estamos tratando de generarlo, sino caemos todos en un juego de suma cero”.

Al peronismo le interesa debatir sobre todo dos temas que están freezados en la Legislatura: el paquete sobre conectividad y las leyes sobre reforma policial que redactó el ex ministro de Seguridad Marcelo Sain.

En el campamento frentista celebraron la voluntad de diálogo de la Casa Gris, algo que vienen reclamando desde diciembre de 2019 pero difieren en el punteo de temas.

“Nos parece importante tener una agenda realista sobre la crisis del Covid, por ejemplo sobre asistencia económica: está pendiente la reglamentación de la ley de emergencia para hoteleros y gastronómicos”, planteó el titular del bloque del PS en Diputados, Joaquín Blanco.

Sobre las iniciativas que le interesan al gobierno, el legislador socialista expresó que ya están pautadas reuniones con el ministro Jorge Lagna y con funcionarios encargados del proyecto acerca de conectividad.

Como sea, en ambas veredas leen que el horno no está para bollos: Busatto advirtió que la política “tiene que alinearse con la sociedad y dejar de mirarse el ombligo” y Blanco remarcó: “Es un tiempo para estadistas, el que gobierna mirando las encuestas lo va a pagar caro en el largo plazo, hay que tomar decisiones difíciles”.

En este marco, alertan que no hay clima social para pulseadas electorales y, menos, para tratar de instalar candidaturas de cara a unos comicios cuya fecha está todavía en discusión.

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