El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, apeló ayer su procesamiento en la causa Ciccone para que la medida sea revocada por la Cámara Federal y reiteró las críticas hacia Ariel Lijo, el juez que lo consideró presunto responsable de haberse quedado con la empresa impresora de billetes para hacer negocios con el Estado.
En una presentación que fue firmada por el propio Boudou junto a sus abogados, el vicepresidente acusó al juez Lijo de haber "forzado la prueba para acomodarla al relato" y de no haberle permitido defenderse. Fuentes judiciales informaron que también apelaron su procesamiento Nicolás Ciccone, su yerno Guillermo Reinwick y el ex jefe de asesores de la Afip Rafael Resnick Brenner.
Solo falta que ahora apelen José María Núñez Carmona, socio y amigo de Boudou, y Alejandro Vandenbroele, presidente de la compañía que se quedó con Ciccone, para completar la lista de los procesados.
Fundamentos. El viernes 27 de junio pasado, sobre la medianoche, Lijo procesó a Boudou por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho pasivo (recibir coimas) al considerar que, junto con Núñez Carmona y Vandenbroele, se quedó con la empresa Ciccone para luego hacer negociaciones con el Estado, maniobra para la que utilizó su cargo público.
Mientras tanto, consideró a Ciccone y a su yerno como responsables de esa supuesta coima (cohecho activo), mientras que el ex funcionario de la Afip sólo quedó procesado por el delito de negociaciones incompatibles con su función.
La apelación será resuelta por la Sala I de la Cámara Federal, integrada por los jueces Eduardo Farah, Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, lo que ocurrirá recién a partir de agosto ya que el lunes 21 de julio empieza la feria judicial, período que durará dos semanas.
El tribunal deberá resolver si confirma el procesamiento de Boudou y del resto de los acusados, lo que los dejaría al borde de ir a juicio oral.
El tribunal también podría revocar la decisión del juez Lijo o parte de ella, pero no tiene plazos para pronunciarse. En la apelación, firmada por el propio Boudou y sus abogados Diego Pirota y Eduardo Durañona, el vicepresidente remarcó que el mismo día en que pidió volver a declarar el juez lo procesó, y aseguró "el magistrado no (le) permitió defenderse".
Tras sostener que Lijo había "forzado la prueba para acomodarla al relato", el vicepresidente aseveró: "Ha quedado evidenciado que el señor juez nunca quiso que se conozca la verdad (no obstante él si conocerla, y no querer o no poder avanzar hacia ella), como tampoco tuvo interés en escucharme, ni en que la ciudadanía lo hiciera de un modo directo".
"Este magistrado no quiso escucharme o, mejor dicho, necesitó no escucharme. Construyó un escenario falso en el cual aparento otorgarme la posibilidad de formular mis explicaciones sobre la imputación, una que promovió sobre la base de los dichos de dos testigos, devenidos luego en imputados y de trascendidos periodísticos", aseveró.
También apelaron sus procesamientos Ciccone y Reinwick, acusados de haber entregado el 70 por ciento de los acciones de la empresa para asegurar la continuidad de la compañía, y Resnick Brenner, procesado por haber participado del levantamiento de la quiebra. Resta que presenten sus apelaciones Núñez Carmona y Vandenbroele, quienes, como se notificaron más tarde que el resto, tienen aún tiempo para formalizar los planteos de impugnación a la resolución de Lijo.
El proceso. Según el expediente del juez Lijo, Boudou actuó con Núñez Carmona, y se valió del contador Vandenbroele como su testaferro, para quedarse con Ciccone. A cambio recibió como soborno un 70 por ciento de las acciones de la compañía, que habrían sido entregadas por Nicolás Ciccone (procesado por cohecho activo) y su yerno Reinwick, acusado de partícipe del delito.
Mientras se suceden estas apelaciones, el juez federal Lijo seguirá avanzando con la instrucción del caso, en búsqueda del juicio oral y público que podría suceder en 2015. Por eso pidió medidas de prueba para realizar nuevos cruces de llamadas y tomará indagatoria a Guido Forcieri, ex jefe de gabinete de Boudou en el Ministerio de Economía. El funcionario se excusó de declarar porque dijo que está ocupado como representante argentino en el Banco Mundial, en Washington.
Giustiniani insiste con su pedido
El senador nacional por Santa Fe e integrante del bloque Frente Amplio Unen, Rubén Giustiniani, reiteró que el vicepresidente Amado Boudou debe pedir licencia hasta tanto se resuelva procesalmente su situación, tal como fue planteado por el bloque opositor en la sesión pasada. “Vamos a insistir con nuestro pedido de licencia, y si Boudou insiste en presidir el Senado, desde el Frente Amplio Unen nos vamos a levantar”, advirtió el legislador rosarino.