Algo se desordenó en el sector de barrio Tablada conocido como Villa Manuelita y zonas aledañas, donde al menos desde comienzos de diciembre hubo varias balaceras y un homicidio. Este martes a la noche fue herido a balazos un hombre de 36 años y poco después la policía detuvo a cuatro jóvenes sospechosos del ataque. En esas calles vinculan a este último episodio con el crimen de un adolescente ocurrido el último día de 2025.
El panorama que pintan las fuentes barriales consultadas sobre lo que está ocurriendo en Villa Manuelita no es más que una historia repetida. Pibes muy jóvenes que obedecen y cumplen las órdenes de impulsar disputas que se tensan a los tiros y generan conmoción. De fondo aparece un contexto de venta de drogas al menudeo que meses atrás, siempre activo, pudo tener algo de paz pero que ahora pareciera estar atravesado por una suerte de reconfiguración que se salda con el asesinato o la caída en prisión de sus protagonistas más expuestos.
El análisis lo aportan personas que conocen no sólo esas dinámicas sino también a los jóvenes que aparecen como los actores de turno: nacidos y crecidos en el barrio, signados por la vulnerabilidad, muchos de ellos con familiares presos, con vínculos entre pares que un día los encuentra "ranchando" juntos y al poco tiempo a los balazos entre sí. El contexto de crisis social y económica, a la vista de todos en el barrio, ejerce presión sobre lo que parece ser un presente contenido con alambres que puede devenir en más violencia.
Un herido en Tablada
Lo que complementa a este punto de vista son los hechos. Cerca de las 22 del martes un hombre de 36 años fue atacado a balazos a metros de su casa de Esmeralda y Biedma, barrio Tablada, a 200 metros de la zona identificada históricamente como Villa Manuelita. La víctima fue identificada como Alexis R. y recibió al menos dos disparos, en el abdomen y un hombro y fue trasladado al Hospital Clemente Álvarez en estado de gravedad.
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Los pocos testigos del hecho dijeron a la policía haber visto a los autores del ataque: cuatro jóvenes en dos motos. Poco después un llamado al 911 sugirió un nombre como posible sospechoso y su dirección. Con esa información agentes del Comando radioeléctrico dieron con cuatro muchachos en la zona de Piceda y Seguí. Uno era Dylan C., de 18 años, el mismo que había mencionado el informante del 911. Los otros son Ian F., de 18 años; Lucas D., de 18 años y Agustín F., de 21 años.
Dylan C. tiene domicilio en Cepeda al 3700, Villa Manuelita, un lugar que es denunciado como punto de venta de drogas al menos desde 2020. Desde aquel entonces se apuntó como administradores del menudeo a dos presos: Gastón "Cara de Papa" F. y al apodado Toto, con el mismo apellido que el joven detenido este martes. Tiempo después, en agosto de 2022, Cara de Papa fue imputado como miembro de la asociación ilícita liderada por Ariel "Viejo" Cantero.
Frontera invisible y un crimen en la misma zona
Otro de los jóvenes detenidos este martes fue ligado por fuentes barriales al crimen de Valentino Ramírez, de 16 años, ocurrido el último día de 2025. Eran cerca de las 15 del 31 de diciembre cuando el chico fue atacado a balazos en la zona de Biedma y Esmeralda, mismo lugar donde ocurrió el ataque de este martes. Por ese homicidio hubo cuatro detenidos, de los cuales al menos dos quedaron involucrados hasta ahora.
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En el barrio cuentan que la avenida Grandoli se convirtió en el último tiempo en una especie de frontera invisible que demarca los territorios en conflicto. Todo a partir de la competencia que generaron dos puntos de venta de drogas que en los últimos meses entraron en tensión con la acción de jóvenes armados. Los dos hechos violentos más recientes fueron en el sector oeste, pero del lado de Villa Manuelita se registraron al menos tres balaceras durante diciembre.
La primera fue el 8 de diciembre en Seguí y Convención, donde siete balazos contra una vivienda fueron el aviso para dejar una nota amenazante a sus moradores. Al día siguiente en la misma zona hubo un tiroteo entre policías y dos hombres, mientras que al otro día fue en Piceda (o 409) al 3600, donde la policía halló 9 vainas tras la denuncia de una ráfaga de disparos al aire.